Un poco de historia

Hace seis años, específicamente a mediados del 2009, el profesorado chileno y su magisterio, sufrieron junto al eterno pago de la Deuda Histórica, tal vez el más fuerte y desvalorizante revés al rol central de los profesores en la educación y formación de los ciudadanos de este país. La aprobación de la Ley General de Educación.

Ese año el primer gobierno de Michelle Bachelet y las cámaras del hemiciclo, aprobaron la LGE que contó con la alta desaprobación del gremio docente y en especial por la inclusión del polémico Artículo 46 letra G. Esta ley, nobleza obliga, tuvo el rechazo durante su tramitación de algunos “honorables” que a pesar de los húmedos y entristecidos ojos de la ministra de educación Mónica Jiménez, de reciente militancia DC por esos días, intentaron detener la norma.

Los votos en contra fueron otorgados por los parlamentarios socialistas Alfonso de Urresti, Marco Enríquez Ominami y Sergio Aguiló. Los PPD Enrique Jaramillo, René Alinco, Guido Girardi Biere y Rodrigo González. Los otros cinco diputados que rechazaron la LGE fueron los independientes Álvaro Escobar y Alejandra Sepúlveda, además de Eduardo Díaz, Carlos Olivares y Jaime Mulet, del PRI. En tanto, Isabel Allende (PS) y Tucapel Jiménez (PPD) se abstuvieron en la votación. Finalmente esto sólo fue una anécdota, pues como señalé en la introducción la ley terminó siendo íntegramente aprobada.

¿Pero cuáles son los contenidos negativos de este artículo?

El Artículo 46 letra G de la ley 20. 370, Señala lo siguiente en relación al personal idóneo para desempeñarse en los establecimientos educacionales del país, paso a citar:

“Tratándose de la educación parvularia y básica, se entenderá por docente idóneo al que cuente con el título de profesional de la educación del respectivo nivel y especialidad cuando corresponda, o esté habilitado para ejercer la función docente según las normas legales vigentes. En la educación media, se entenderá por docente idóneo al que cuente con el título de profesional de la educación del respectivo nivel y especialidad cuando corresponda, o esté habilitado para ejercer la función docente según las normas legales vigentes, o esté en posesión de un título profesional o licenciatura de al menos 8 semestres, de una universidad acreditada, en un área afín a la especialidad que imparta, para lo cual estará autorizado a ejercer la docencia por un período máximo de tres años renovables por otros dos,de manera continua o discontinua y a la sola petición del director del establecimiento. Después de los cinco años, para continuar ejerciendo la docencia deberá poseer el título profesional de la educación respectivo, o estar cursando estudios conducentes a dicho grado o acreditar competencias docentes de acuerdo a lo que establezca el reglamento.”

Como históricamente funciona en Chile y en momentos que se repiten los ladrones de cuello y corbata en los casos de colusión, cohecho y corrupción a nivel político y empresarial, los llamados emprendedores del neo liberalismo educativo vieron en este artículo la posibilidad de incidir y hacer negocios con la irrupción en el ya saturado mercado laboral de los profesores, de un abanico variopinto de profesionales, que de pedagogos nada tenían y que a través de una beca total de las Fundaciones Futuro, Elige Educar y Enseña Chile, en un año iban a poder entrar a las aulas.

Estos profesionales de las áreas más diversas, eran convertidos en una especie de profesores al instante y con “vocación tardía” eufemismo para esconder la multitud de cesantes “ilustrados” que producto de la apertura indiscriminada de universidades privadas y carreras en las áreas de la ingeniería y los negocios, terminaron dándose cuenta después de una vuelta larga que querían ser profesores.

¿Qué son Elige Educar y Enseña Chile?

Como por arte de magia ambas llamadas organizaciones sin fines de lucro surgen el año 2009 y empiezan a crecer e instalarse en el stablishment chileno y al amparo del artículo 46 letra G, que permite a profesionales titulados no pedagogos impartir clases en colegios del país. El nicho estaba listo y comenzó el aparataje comunicacional, publicitario y televisivo en la búsqueda de incentivos para captar un sinnúmero de titulados o licenciados que quisieran enseñar.

Muchos de ellos, sin haber pasado un solo segundo por una escuela de pedagogía y que a través de becas y el programa de formación pedagógica para enseñanza media, acreditado y avalado por el mismo Ministerio de Educación, después de un año, ingresarían a las aulas titulados con el grado académico de Licenciado en Educación y el Título Profesional de Profesor de Enseñanza Media con mención en el área afín donde se haya especializado.

Una real burla a quienes han estudiado cinco o seis años una carrera de Pedagogía y un nuevo ninguneo a los docentes en el sentir de nuestros gobernantes y sociedad que cualquiera puede educar. Tanto Elige Educar en alianza con la Fundación Futuro de Sebastián Piñera y Enseña Chile, becaron a cientos de profesionales no docentes para cursar estudios de educación de dos semestres (un año) e ingresar ipso facto al mundo laboral de las aulas.

 Fundación Futuro y Elige Educar: Nepotismo y los conocidos de siempre

Es cuestión solo de visitar la página web de la Fundación Futuro para unir cabos y ejemplificar las relaciones poder- negocio que traspasan la educación y cada uno de los sectores de este país. Esta señala que entre el 2011 y el 2013 becaron junto a Elige Educar a centenares de profesionales de “otras áreas” no exclusivamente pedagogos para que ingresaran a las aulas a “aportar” por un cambio eucativo en el país.  Eran profesionales como ingenieros, periodistas, comunicadores audiovisuales, veterinarios, entre otros que “tardíamente” habían descubierto su vocación y amor a la pedagogía.

La beca consistía en el financiamiento del 100% de un “Programa de Formación Pedagógica” más la matrícula y un estipendio de $80.000 mensuales. ¿Cuántos de aquellos que estudiamos y nos titulamos de pedagogía hace unos años, hubiésemos querido semejante regalía? El 2011 los becados fueron 113 profesionales, el 2012, 70 y el 2013, 64. Las universidades que poseen este programa y estuvieron asociadas a las Becas Fundación Futuro – Elige Educar fueron: Universidad de Chile, Pontifica Universidad Católica de Chile, Universidad de Los Andes, Universidad Finis Terrae, Universidad Diego Portales y Universidad Austral de Chile. Las áreas que cubrieron estos programas fueron Física, Química, Biología, Matemáticas, Historia y Lenguaje.

Revisando el organigrama de esta fundación, nos encontramos al ex Presidente Sebastián Piñera, quien ve a la educación como un bien de consumo, (entre sus frases para el bronce), como presidente de ésta. Sus hijos Magdalena Piñera Morel y Sebastián Piñera Morel son parte del Directorio. Directora Ejecutiva es Magdalena Piñera Echeñique su hermana. Como pueden ver, meritocracia pura. La endogamia derechista en su clímax.

Pero las casualidades entre la derecha, los defensores del lucro, el concepto de mercado y consumo en la educación no quedan ahí. Revisando el resto del directorio me encuentro con familiares nombres. En el Comité Editorial trabajan Mariana Aylwin, la misma ex ministra de educación que con los años parece una férrea militante de Chile Vamos y que redacta cartas del progresismo sin progreso, en defensa de los intereses oligopólicos de los mismos de siempre, el escritor Roberto Ampuero, ex jotoso y que en una vuelta de carnero impresionante, terminó de ministro de cultura de Piñera, José Joaquín Brunner hombre de culto en lides educativas y Hernán Hochschild. ¿Les suena?

Hernán Hochschild Ovalle es precisamente el rostro, la cara visible, el director ejecutivo de Elige Educar. Hijo de Hernán Hochschild Allesandri fallecido empresario minero, presidente de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), quien se fue del país a Buenos Aires, apenas asumió la presidencia de Chile Salvador Allende en 1970. Las interpretaciones las dejo a los lectores, pero solo quiero sumar un dato más a su biografía.

“Durante su gestión en Sonami, “lideró el rechazo del gremio minero al royalty impulsado en el Gobierno de Ricardo Lagos, señalando que el impuesto representaba un “profundo golpe a la confianza y estabilidad de nuestro sistema” e hizo llamados para que “imperara la cordura” (http://www.lanacion.cl/noticias/economia/negocios/murio-hernan-hochschild-el-empresario-que-lidero-el-rechazo-de-las-mineras-al-royalty/2014-08-18/125545.html)

Programas de Formación Pedagógica o ¿Profesores Instantáneos?

Es por lo pronto paradójico e irrisorio que en la discusión de la Carrera Docente ( que tuvo su desenlace hace unos días con su aprobación y la divergente lectura que hace el Colegio de Profesores y los docentes del sector subvencionado sobre sus logros) sobre la calidad de los profesores, su preparación en el pregrado y las diversas pruebas que empezarán a aplicarse para verificar su idoneidad,  que iniciativas tan vagas y pocos rigurosas como las de Elige Educar, Fundación Futuro y Enseña Chile estén validadas por el mismo Mineduc y cuenten hasta este momento con varias universidades del país que gozan de este programa  acreditado de profesores al instante.

Para contextualizar este preocupante escenario traigo a colación el Programa de Formación Pedagógica de la Universidad del Desarrollo, sí, la misma perteneciente al Grupo Penta (Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín) en la palestra por los casos de corrupción y cohecho, fundada por Joaquín Lavín, Federico Valdés y Cristián Larroulet entro otros derechistas chilenos. La malla de dos semestres apunta básicamente a un intensivo de ramos de educación, psicología y didáctica, más las prácticas. Todo en un año. Yo me pregunto ¿los ramos de especialidad que tienen cada una de las carreras que se enseñan en las escuelas de pedagogía y qué te hacen adquirir el sello y los saberes propios del área? No importan, pues según esta lógica cualquiera puede convertirse en profesor.

 

¿Quiénes pueden convertirse en profesores en un año?

Según el Programa de la Universidad del Desarrollo la lista de profesionales titulados es diversa y comprende por ejemplo: Periodistas, Ingenieros Civiles, Ingenieros Comerciales, Kinesiólogos, Nutricionistas, Astrónomos, Veterinarios, Diseñadores, Químicos Farmacéuticos, Enfermeras, Actores, Bioquímicos, Fonoaudiólogos, etc. El texto señala lo siguiente:

 

“El plan de estudios tiene una duración de un año (dos semestres), y otorga a sus egresados el grado académico de Licenciado en Educación y el Título Profesional de Profesor de Educación Media con mención. La mención a la que opte el candidato, debe estar relacionada con su formación previa y declarada en un documento que se firma al momento de postular al Programa. Las menciones que se entregan son Lenguaje y Comunicación, Idioma Extranjero: inglés, Matemáticas, Historia y Ciencias Sociales, Biología, Química, Física, Filosofía, Religión, Artes Visuales, Artes Musicales, Artes Escénicas, Educación Física y Tecnología Educativa*.” (Universidad del Desarrollo, Facultad de Educación, Programa de Formación Pedagógica (s.f) Perfil de ingreso)

A modo de síntesis

Como ven el hecho es preocupante y desnuda una serie de contradicciones y negocios donde los mismos nombres dueños de empresas y holding de la economía chilena han puesto la mira en otra fuente de negocio, la formación de profesores. Además no es de extrañar que este programa no sea el único, pues a las universidades que poseen este programa y estuvieron asociadas a las Becas Fundación Futuro – Elige Educar se han sumado otras en estos años como la Universidad Andrés Bello, Arcis, Gabriela Mistral Y Alberto Hurtado entre otras, con matices como privilegiar alumnos con licenciaturas, pero en sí el programa es el mismo, titular profesores de enseñanza media al término de un año. La crítica en lo medular apunta a desmitificar el nacimiento de estas instituciones y plantear una clara contradicción al discurso oficial que abría la posibilidad de sumar docentes no pedagogos, producto de un sistema carente de estos. Las cifras recientes, incluso del mismo Elige Educar, habla de un sobre stock de profesores, que tiene completo sentido en especial en las carreras humanistas o Educación Física, donde las tasas de desempleo son altísimas.

Intentando (aunque me cueste) ser abogado del diablo, es sabido que hay asignaturas con falta de docentes, (las menos) dejando en claro eso sí, que puede estar en todo su derecho un docente de Biología o Física (que son algunas de las citadas para justificar este proceder) de molestarse por perder una plaza laboral de la mano de un ingeniero o un veterinario. Al menos yo no me imagino con todo mi respeto a los Técnicos o Asistentes Jurídicos, que estos tomen un curso de un año y terminen siendo abogados jurando en la Corte Suprema. Pero en el profesorado todo se puede.

Es por ello que dentro de las medidas urgentes que pide el Magisterio en la discusión de la Carrera Docente, está la eliminación del artículo 46 letra G, que al buen estilo chileno tuvo de inmediato en nuestros emprendedores mercaderes de la educación un fértil nido para seguir saturando sin escrúpulos el mercado laboral chileno a vista y paciencia de los gobiernos de turno.

Una vez más, los negocios, intereses políticos y la educación de mercado se impusieron a la regulación, fiscalización y la tan manoseada calidad de la educación. Resultado: hoy tenemos más de diez mil profesionales de la educación que no son profesores. Para meditarlo.


Profesor de Lenguaje y Comunicación. Profesor de Castellano UPLA