El último informe financiero de Metro detalla que el costo real del pasaje, que el lunes pasado subió a los 740 pesos en horario punta, llega a unos 349,25 pesos por persona. El Administrador Financiero del Transantiago (AFT) le transfiere dicha cifra a Metro S.A., correspondiente a la “tarifa técnica” o costo neto del servicio.

Consultado por El Mercurio, el experto en transporte y ex director de Metro Louis de Grange afirma que “el diferencial que se genera entre ambas tarifas se destina a costear los buses del Transantiago que no se financiarían sin la integración tarifaria. Y la tarifa técnica se usa para cubrir los costos operacionales de metro y un tercio de la infraestructura del servicio, como las líneas 3 y 6. En cambio, de lo que el Estado paga a los operadores, además del costo operacional, se paga por los terminales de los buses, que son infraestructura privada”.

El alza del lunes fue fundamentada por el gobierno por la extensión de la tarifa rebajada de 210 pesos en todo horario. “El subsidio permitió frenar alzas por hasta $ 90 en todo el sistema, tal como señaló el presidente el Panel de Expertos. El compromiso del ministerio sigue en pie y evitó un alza sustancial en el transporte público. Como gobierno buscamos hacer un gasto responsable, dado el contexto económico actual (…) ante la extensión de un beneficio que implica un aumento del gasto, debíamos buscar una alternativa de financiamiento”, afirmó a La Tercera el director Metropolitano de Transportes, Guillermo Muñoz.

 

El Directorio Metropolitano de Transportes asegura que el alza de 20 pesos en hora punta financia el total de la tarifa rebajada.

 

Sin embargo, según de Grange el incremento significan 3 mil millones de pesos más al año. Mientras que el beneficio para adultos mayores solo tiene un costo de 600 millones de pesos al año. 

Por su parte, el presidente de sindicato de Metro Eric Campos cuestionó el alza y acusó que el gobierno ocupa el beneficio a  adultos mayores como “excusa que ha utilizado comunicacionalmente por el Ministerio de Transporte”.

“Lo que hay que hacer es transparentar cómo se reparte y adónde van esos subsidios, todo indica que va fundamentalmente a la rentabilidad de los dueños y operadores del Transantiago”, afirmó Campos a Radio Universidad de Chile.