Es la tarde del segundo día del festival Womad Chile en Santiago y  en uno de los escenarios se presentó Mariela Condo, pequeña, vestida con un traje indígena muy bello, lleno de colores, comienza a cantar y su voz dulce deja a todos en silencio.

Mariela nació en la comunidad indígena de Cacha, descendientes del pueblo Puruhá, ubicada en la provincia de Chimborazo en la sierra sur del Ecuador. “En mi pueblo siempre se canta, mi mamá fue cantante, y crecí pensando que mi vocación era dedicarme a la música por eso estudié y con mucho esfuerzo ya tengo tres discos”.

Nos puedes contar de tus discos y propuesta musical

-El primero de mis trabajos fue una recopilación de canciones en idioma kichwa, Shuk Shimi, Waranka Shimi (Una voz, mil voces), el segundo fue un reto como compositora, “Vengo a Ver”, canciones inéditas, creativas y en el 2015 presenté el tercer disco de nombre “Pinceladas” que tiene varios hilos conductores, recopilación, creación, reinterpretación de canciones de nuestro continente, hacemos un recorrido musical por América Latina, transformando las raíces más profundas de la región en melodías que han formado parte de nuestra cultura.

Los discos tienen una magia, se van encontrando con melodías, se van quedando las melodías, y hago la reinterpretación y sigo escribiendo versos, canciones, hay muchos temas de mujeres, el universo de las mujeres, los mundo que se conectan pero son distintos. En la etapa de  recopilaciones encontré canciones infantiles muy bellas.

¿Cómo evalúas el proceso de la Asamblea constituyente en Ecuador y la coyuntura política actual? 

-La asamblea constituyente no es solo participar y que queden las opiniones en papeles, es un proceso largo, como ciudadanos tenemos que educar a nuestros gobernantes, el problema es que creemos que las cosas van de abajo hacia arriba, y debiera operar así, con una constitución popular, pero finalmente no funciona de esa forma, es algo que está pasando en otros países, nos estamos dando cuenta que no ha funcionado bien,  hay decepción con los políticos, son temas comunes en América latina.

La Constitución recoge el buen vivir, los derechos de la naturaleza, de la Pachamama, a los pueblos no contactados, (aislados – originarios por su decisión), pero llega el capital y hasta ahí llego el respeto a la constitución popular, en lugares donde encontraron petróleo. Además han vendido un montón de selva a los chinos. Los que resguardaban los derechos de los pueblos, ya no lo hacen.

Es fantástico que la gente participe que exista la intensión de que la ciudadanía se involucre es un buen paso, sin embargo falta mucho todavía por hacer porque definitivamente, el poder es un espacio de corrupción, no sé, si en ese espacio de poder podamos encontrar una igualdad y reivindicar de los derechos de muchas poblaciones que han sido excluidas.

¿Cómo ves la situación de las mujeres en América Latina?

-Yo creo que la situación de las mujeres es la situación de los pueblos, luchamos por nuestros derechos y también veo que no hay esas vinculaciones con otras luchas, con otros movimientos, hoy está muy fragmentada la actividad reivindicativa. Reconozco que hay muchas luchas que nos han permitido avanzar en este camino de esclavitud, de miseria, duro para las mujeres, yo pienso que ahora debemos unir esas luchas, encontrar los hilos conductores de las luchas, hay mucha gente que trabaja en la cultura que quiere ser un aporte y cambiar la forma de hacer las cosas, hay que buscar  el espacio de unión esa es la verdadera bomba. Todo está conectado. La música tiene muchos puntos de conexión.

 ¿Qué impresión te llevas de tu participación y experiencia intercultural en el festival Womad?

-Me interesó venir a Womad, es una alegría enorme estar acá, la música tiene ese poder de reunir a la gente, de hermanar incluso siendo de lugares y géneros diferentes, quedan semillas, tiene algo que nos conecta, la música rompe las barreras, es un abrazo grande.

En Womad hemos escuchado música de oriente, del sur de áfrica etc. y hemos visto como la gente está feliz, gente de todos los colores este es un punto de encuentro, somos los primeros ecuatorianos que venimos a Womad.