En una entrevista personal con la revista Capital en el parque Tantauco, el ex mandatario Sebastián Piñera se refirió a la actual coyuntura política.

Aunque dice que todavía falta para la definición de candidaturas presidenciales, Piñera no evitó referirse a una posible contienda contra el también ex presidente Ricardo Lagos: “No sería una pichanga, sería un clásico con público. Yo espero que ni Lagos ni yo aceptemos las barras bravas”, afirmó.

Pese a que su nombre se ha debatido constantemente dentro de la derecha como posible candidato, dijo que existen otros nombres que ya se han autoproclamado como José Antonio Kast, Alberto Espina y Manuel José Ossandón. A ellos le agregó al líder de Evópoli, Felipe Kast.

Sobre la vinculación de Pablo Longueira con el caso SQM y los correos a Patricio Contesse mientras era ministro de Economía de su gobierno, Piñera aseguró que “como ex Presidente, puedo dar fe de que Pablo Longueira, en su desempeño como ministro de Economía, siempre cumplió con eficacia y plenamente con sus tareas y responsabilidades y anteponiendo el bien común y el interés público a cualquier otra consideración o interés”.

“La fiscalía y el Poder Judicial deberán investigar y juzgar con total independencia, de acuerdo al mérito de la evidencia y conforme a la ley, como corresponde en un Estado de Derecho”, agregó.

También disparó contra el actual gobierno de Michelle Bachelet. “Creo que Chile va por mal camino. Hemos perdido nuestra capacidad de crecer, de dar empleos, mejorar las oportunidades, la educación, la salud y reducir la pobreza. Así lo siente y lo percibe la inmensa mayoría de los chilenos, que cree que Chile está estancado o retrocediendo. Eso es producto de un mal diagnóstico del gobierno de la Nueva Mayoría que lo podemos resumir en la lógica de la retroexcavadora, el pensar que los chilenos queríamos tirar por la borda lo que con tanto éxito y tanto esfuerzo habíamos construido en los últimos 30 años”, señaló.

Sobre su vinculación con el caso SQM, a través de Sebastián Valdés, ex ejecutivo de Bancard, ex administrador de su campaña presidencial y hoy formalizado por emitir boletas falsas para el financiamiento irregular de la política, Piñera esquivó la pregunta. “No hay confianza de la ciudadanía hacia los políticos, los empresarios, la Iglesia y ése es un problema grave (…) no han tenido la suficiente disposición a escuchar y entender las demandas de la gente y, por lo tanto, eso se resuelve mejorando las prácticas, los hábitos y las conductas”, dijo.

También cree que el problema del caso SQM es la desconfianza en los políticos. Cada uno es dueño de confiar o desconfiar en quien quiera. (…) los indicadores que tengo en esa materia son muy superiores a la mayoría de los demás políticos”.

Y por las críticas a la Fiscalía que no lo ha llamado a declarar por SQM, afirmó que “hay algunos que para defenderse quieren involucrar a todos los demás, eso es una muy mala defensa, que cada uno defienda su causa. Pero pensar que arrastrando a más van a fortalecer su causa, es un tremendo error”.