Más de 2 mil chilotes dijeron basta al saqueo de los riquezas de la isla y exigen priorizar las reales necesidades de la gente como un hospital de alta complejidad con especialistas, un campus universitario de calidad, como además, conectividad interna entre el archipiélago.

Estar “privao” es estar indignado, y Chiloé está realmente indignado por el saqueo extractivista que se esta generando en la isla”, más de 2 mil “privaos” marcharon por las calles de la ciudad de Castro, dando una potente señal de rechazo a los proyectos de inversión que “pretenden saquear la isla”.

Así lo afirmaron parte del equipo coordinador de la gran movilización convocada por más de 20 organizaciones, la que calificaron como exitosa.

Alvaro Montaña, de Defendamos Chiloé, explica que como chilotes ya han agotado las instancias de diálogo con el gobierno, “¡quién nos ha escuchado, pero no hace nada!”, por eso, esto es un “emplazamiento público a todas las autoridades nacionales y locales a escuchar la voluntad de la gente”.

Los chilotes han presentado los antecedentes y su rechazo al proyecto Puente de Chacao en todas las instancia. Asistieron a la comisión de infraestructura en la Cámara Baja, se reunieron con el ministro de Obras Públicas para dar cuenta de su posición y hasta enviaron una carta a la presidenta Bachelet, “y hasta ahora no hemos tenido respuesta”, afirma Alvaro.

Por lo que Montaña explica que prontamente emprenderán acciones judiciales contra el Puente de Chacao, el que se encontraría con atraso y con una situación de ilegalidad.

 Chiloé y el Estado, un castigo que dura 150 años

“La postergación lleva más de siglo y medio”, explica Eduardo Mundaca del Centro de Estudios de Chiloé (CESCH)- “desde que el archipiélago fue anexado como territorio enemigo en 1826 con el tratado de Tantauco, luego de que estos lucharan a favor de los españoles“.

“Desde allí en adelante, el Estado da la espalda a la isla. Coloca gobernadores militares a su cargo, dando una especie de castigo por el rol estratégico que cumplió Chiloé”.

“Sin embargo, el Estado reaparece en 1980 de la mano de su buen amigo el mercado, no para redimir la postergación sino para consolidar el saqueo al archipiélago“, sentencia Eduardo.

  ¿Y el puente ?

De acuerdo al Ministerio de Obras Públicas, uno de los principales beneficios del Puente de Chacao es “garantizar el acceso a zonas de alto potencial económico como Chiloé y Aysén”, es decir es una puerta de entrada para la expansión del saqueo.

“Algunos piensan que el puente viene a redimir la postergación del archipiélago, pero eso es una ilusión, porque más bien, llega a consolidar el trato de segunda categoría hacia la isla”, explica Mundaca.

 La expansión del saqueo

El saqueo de los recursos naturales de Chiloé ha sido diverso como las riquezas del territorio, proceso que ha vivido un fuerte crecimiento en los últimos años. Este crecimiento extractivista, a juicio de Mundaca, seria el motivo de la creación del puente de Chacao.

Hasta ahora han sido destruidas 10 mil hectáreas de bosque nativo y se han plantado 6 mil hectáreas de monocultivo de eucalipto.

Así mismo, las salmoneras han ampliado su campo hacia el sur ocupando el Canal de Chacao.

Otro peligro, son las concesiones mineras de exploración y explotación que mantienen privatizada gran parte de las costas del pacífico, por empresas que buscan minerales submarinos.

Otra grave amenaza a la que se oponen los chilotes, tiene que ver con la instalación de los “mega parque eólicos” sobre ecosistemas muy delicados como son las “turberas ombrotróficas en los cerros de Piuchén y Pirulén, como es el Parque Eólico en Mar brava de la empresa Eco Power.

Las turberas funcionan como administradores de agua ,”en los meses lluviosos absorben agua que en los meses secos van soltando para mantener el consumo humano, agrícola y animal”, explica el CESCH.