En pleno desarrollo de la demanda de mar de Bolivia a Chile en La Haya,  Jorge Canelas, quien fue cónsul chileno en el país vecino entre 2010 y 2014, reveló que durante el primer periodo de gobierno de la presidenta Michelle Bachelet se llevó a cabo una negociación secreta entre ambos gobiernos para crear un enclave boliviano en la Región de Tarapacá.

“Fue una negociación extremadamente secreta, muy reducida y muy poco compartida con las personas que debieran estar en conocimiento de las líneas básicas de una negociación de este tipo”, declaró Canelas en el diario boliviano La Razón, que hoy publica un extenso reportaje sobre el tema.

“Fue una negociación extremadamente secreta, muy reducida y muy poco compartida con las personas que debieran estar en conocimiento de las líneas básicas de una negociación de este tipo”, declaró Canelas en el diario boliviano La Razón, que hoy publica un extenso reportaje sobre el tema.

El presidente boliviano Evo Morales ya se había referido a este episodio que comenzó en 2008 y pretendía resolver el tema marítimo. De hecho el mandatario informó que la delegada a cargo de la negociación era Ana María Romero, entonces presidenta del Senado, e incluso habló de un sobrevuelo en helicóptero por una zona costera de Chile donde sería la salida al mar.

“Fue una negociación que se llevó, a mi juicio, con un secretismo que terminó hundiéndola”, afirma hoy Canelas, quien llegó al cargo en 2010 para el inicio del gobierno de Sebastián Piñera. Fue entonces cuando, al momento de traspasar los asuntos pendientes, le entregaron un documento sobre esta negociación “casi listo para ser firmado”. Documento que fue un fracaso según él por la falta de consenso con autoridades como altos mandos militares y representantes del?Congreso.

“Fue un error haberlo llevado de esta manera y un error mayor aún haberlo tratado así, después de que se había avanzado bastante en la negociación, decir: ‘termínala tú’ a un gobierno que no tenía ni idea de lo que se había negociado”, señaló?Canelas. De todas maneras, el excónsul precisó que en las conversaciones nunca se habló de soberanía ni entrega de territorio a Bolivia, sino de un enclave con autonomía cuyos detalles aún son desconocidos.