Nacida como Norma Jean Baker hace exactamente noventa años en Los Ángeles, Estados Unidos, Marilyn Monroe es un ícono de la cultura occidental y una de las primeras “sex symbol” que trascendió fronteras.

Fue “descubierta” por los encargados de realizar las revistas de variedades para los soldados estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial. En ese tiempo trabajaba en una fábrica industrial de aviación como hicieron miles de mujeres que se incorporaron a la fuerza de trabajo ante las vacantes que dejaban los cerca de 12 millones de jóvenes que abandonaban EE.UU para combatir en Europa y el Pacífico. Rápidamente se hizo muy popular entre los soldados, lo que le trajo un contrato de modelaje y su nuevo nombre de “Marilyn Monroe”, el que fue ideado por su primer agente, Johnny Hyde, que también sugirió el pelo rubio platinado que la hizo famosa.

Décadas después, la figura de Marilyn sigue siendo uno de los máximos ícono sexuales occidentales, a diferencia de otras actrices de su generación que tuvieron similar éxito, como Elizabeth Taylor o Debbie Reynolds. De acuerdo a su biógrafa Nancy Friday, esto se debe a que murió joven y sus admiradores no la vieron envejecer. “A la medida en que las famosas envejecen, pierden su admiración como mujeres-objeto y sólo serán respetadas en la medida en que se vuelvan más conservadoras”, ha señalado.

La vida privada de Marilyn estuvo expuesta desde que saltó a la fama con películas de Twentieth Century-Fox como “Los caballeros las prefieren rubias” y “Cómo casarse con un millonario”, siempre en el papel de lo que en EE.UU se denomina como “dumb blonde” o “rubia tonta”.  Los matrimonios fracasados con James Dougherty, la estrella del béisbol Joe Di Maggio y el escritor Arthur Miller, sus relaciones secretas con Bob y John Kennedy  y el halo de misterio que rodeó su muerte por intoxicación con barbitúricos son los tópicos más recurrentes. Sin embargo, a partir del año 2010, con la publicación de “Marilyn Monroe: los archivos personales” de Cindy De la Hoz, que reúne desde sus diarios de vida hasta las tarjetas de cumpleaños que enviaba, se abrió toda una nueva área de exposición de la vida de Marilyn Monroe.

Diarios de Marilyn Monroe. Crédito: "Fragments: Poems, Intimate Notes, Letters" de Farrar, Straus y Giroux.

Diarios de Marilyn Monroe. Crédito: “Fragments: Poems, Intimate Notes, Letters” de Farrar, Straus y Giroux.

Contra la convención que la situaba como el estereotipo de estrella de Hollywood, los diarios de vida de Marilyn Monroe revelan a una mujer profundamente reflexiva y con un nivel muy alto de autoexigencia, el que se acrecentó cuando leyó anotaciones de Arthur Miller en el que él escribía lo “profundamente avergonzado que se sentía en público por su esposa”. En los días posteriores, Monroe escribió “Desde mañana sólo cuidaré de mi misma, porque eso es todo lo que realmente tengo y ahora veo que es todo lo que alguna vez tendré”.  Los fragmentos revelan su fuerza de voluntad por ser la mejor en todo lo que hiciera, pese a que no fuera muy reconocida como actriz. En cuanto a sus documentos personales, estos revelan el control que llevaba de sus propias finanzas, que al inicio de su carrera estaba en manos de sus agentes. En palabras de la académica Lucy Bolton en BBC, “lo más importante de todos estos papeles es que le dan a Marilyn una voz que no está mediada por Hollywood, sino que es desde su propia mano. Esa voz es diametralmente opuesta a la pin-up en dos dimensiones”.

Esa imagen de mujer vacía fue la que salió a desmentir el destacado fotógrafo Eve Arnold en 1993. Arnold es el autor de la famosa fotografía en que Monroe lee  Ulises de James Joyce, la que hasta el día de hoy es objeto de debate en blogs y redes sociales. Él ha señalado que ella lo traía en su auto y lo sacaba cada vez que tenía un tiempo libre, uno más de los 430 libros que fueron catalogados en su biblioteca por la policía cuando murió. Para otra de sus biógrafas “asociada a la imagen de Marilyn hay una idea muy profunda de que era una idiota: una vulnerable, amable, adorable y dulce idiota, pero una idiota de todas formas (…) Cuando yo miro esa imagen lo que veo es una mujer joven que abandonó la escuela y trata de autoeducarse”, ha señalado Oline Eaton.

Marilyn Monroe por Eve Arnold, 1955

Marilyn Monroe por Eve Arnold, 1955

Según la famosa feminista estadounidense Gloria Steinem, ése es el motivo por el que Marilyn vive una nueva ola de popularidad entre las mujeres jóvenes en redes sociales. “Sus experiencias son aquellas por las que el feminismo alza la voz: abuso sexual, abandono. Ella murió antes del inicio del movimiento moderno de mujeres, pero sus experiencias son exageradamente las típicas que le ocurre a las mujeres”. 90 años después, Marilyn tiene voz y no sólo imagen.