Siguen la polémica luego de la bullada publicación de revista Qué Pasa en relación a unas supuestas escuchas telefónicas que involucraban a la presidenta Michelle Bachelet con el Caso Caval.

En una declaración que no aceptó preguntas de la prensa, la mandataria hizo hincapié en las razones tras la acción legal, la que se da en el contexto de la publicación de “Qué Pasa” que reveló las declaraciones de Juan Díaz, gestor inmobiliario que atribuyó a la Presidenta un grado de participación en el caso Caval. Luego de iniciada la polémica, el medio decidió descartar el nombre de la autoridad de su publicación digital, no así en su versión escrita. Ante el hecho, Michelle Bachelet no tuvo empacho en calificar la publicación como una “canallada”.

En primera instancia, la revista emitió un comunicado que enfatiza en la intención de coartar la libertad de expresión del medio, y que asegura que el medio acudirá a “todas las instancias, nacionales e internacionales, tanto jurisdiccionales como gremiales” con el fin de reforzar la idea de que desde el lado de Bachelet hubo intención de censurar a la revista, que otrora revelara en sus reportajes la información que permitió iniciar la investigación por el caso Caval.

Desde París, en el marco de una visita oficial como miembro de la OCDE, la Presidenta recalcó, en contraste con lo señalado por “Qué Pasa”, que no se encontraba en contra de la libertad de prensa, pero que no concebía el daño que, a su juicio, se realizó a “lo más preciado que tiene una persona: su honra”.

“He presentado una querella como ciudadana, como Michelle Bachelet Jeria, porque no puedo aceptar que se inventen públicamente falsedades evidentes contra mi persona. Creo en la libertad de expresión como un valor central de la democracia pero a la vez creo en la ética y en la responsabilidad que deben tener los medios a la hora de informar, validando la fuente para no enlodar la honra de nadie”, dijo hoy.

Las contradictorias respuestas de Chile Vamos

No solo Bachelet y la publicación implicada tuvieron palabras ante el hecho, sino también dirigentes políticos, principalmente desde la derecha. Al interior de Renovación Nacional existió una fuerte crítica a la medida tomada por la mandataria. La diputada de la colectividad, Marcela Sabat, declaró que “persistir en acciones legales podría entenderse como una forma de inhibir la libertad de los medios de informar, y una Presidenta no debería dar esas señales“.

Desde la Unión Demócrata Independiente, el senador Víctor Pérez Varela defendió la publicación en cuestión. “Llevamos más un año de filtraciones a distintas personas y todos las aceptan menos ella. Si las filtraciones que no le gustan al gobierno van a ser perseguidas y van a querellarse contra los medios, entonces estamos frente a un doble estándar claramente inaceptable”, afirmó. Los dichos de Varela contrastan con las duras críticas que éste realizó por la filtración de investigaciones en casos de corrupción que involucraban a sus compañeros de partido, apuntando a que se trataba de un delito.

Por su parte, el Colegio de Periodistas, presidido por Javiera Olivares, respaldó la medida y defendió el derecho de Bachelet a interponer la demanda contra “Qué Pasa”: “como cualquier ciudadana, puede emprender acciones legales contra un medio“. Olivares también apuntó a que los medios de comunicación revisasen sus procesos éticos.