“Cuando la gente dice ‘el grupo de Boric’ es pésimo, entiendo que pase, pero es una manera de ningunear a mucha gente y además ponerme mucha responsabilidad”, dijo Gabriel Boric en entrevista con The Clinic esta semana, a propósito del quiebre que sufrió su movimiento Izquierda Autónoma y que fue confirmado por Andrés Fielbaum en entrevista con El Mercurio.

“A todos nos faltó perspectiva, a mí no me interesa armar de esto una pelea con Andrés, de acusarnos con el dedo. Todos cometimos errores, las responsabilidades cada uno las atribuye al otro, pero no vale la pena hacer un show”, admitió el diputado.

El diputado fue crítico a lo cerrado que está el “mundillo estudiantil”: “El otro día me escribió una chica de Puyehue, y si yo le digo que hay diferencias al interior de Izquierda Autónoma porque algunos queremos conversar con RD y otros con XX, no va a entender nada, porque el mundillo político radicado en el mundo estudiantil está muy encerrado en debates, que desde mi perspectiva, no asumen el contexto de la política grande y la prueba más evidente es que la izquierda en Chile sigue siendo marginal”.

Sobre las diferencias políticas, Boric aseguró que existe una diferencia grande sobre si centrar el debate en lo educacional o ampliarlo a otros conflictos. “Los compañeros que salen, creen que la emergencia política se juega en la reforma educacional, y nosotros creemos que hoy hay una serie de otras luchas en las cuales nos tenemos que insertar. Luchas por el patrimonio, las medioambientales, de cómo se construye ciudad, lo que pasó en Chiloé, el derecho a la vivienda. Había temor que Izquierda Autónoma se convirtiera en un partido chasis, en donde quepa cualquiera para hacer cualquier cosa” dijo Boric, que también aseguró que “la relación con RD siempre fue una tensión en nuestra organización”.

Sobre el caudillismo del que lo acusó Fielbaum, el diputado aseguró: “Soy producto de una construcción colectiva, del esfuerzo de muchos, no creo que mis virtudes personales sean lo único que me trajo acá. No creo que hayamos caído en caudillismo. Quizás hay una valorización diferente del capital que hemos construido que hoy día me toca a mí, pero ojalá en un futuro sean varios, y en vez de verlo como una carga, verlo como posibilidad”.

“Muchas veces he sido soberbio, pero siempre he hecho un esfuerzo por no olvidar de dónde venimos”, agregó.

En un punto de la entrevista el diputado fue consultado por las razones para “sacarse la cresta entre compañeros”, a lo que respondió: “La falta de perspectiva histórica, dejar de ver la foto grande, inmadurez. Estamos haciendo camino al andar y no sabemos cómo se hace, pero es importante entender que no estamos partiendo de cero. Somos herederos de luchas pasadas y tenemos que aprender de lo que le pasó al PS en los 50, de los grupos que lucharon contra la dictadura, de la irrelevancia de la izquierda extraparlamentaria en el proceso de transición. Como no vivimos eso, muchas veces cometemos los mismos errores y eso es algo que tenemos que interiorizar si queremos aprender”.