Según reveló La Tercera, la Cancillería dictó el 18 de abril la resolución 1042, mediante la cual se designó al embajador de Chile en Noruega, José Miguel Cruz, como fiscal especial para investigar los hechos denunciados por una extrabajadora doméstica de la embajada en contra del representante del estado chileno en Francia, Patricio Hles. Hace dos semanas, en tanto, Cruz viajó a París junto a una actuaria para tomar declaraciones como testigos al personal de la delegación diplomática y también al servicio doméstico de la residencia del embajador Hales, lugar donde se denuncia habrían ocurrido los hechos.

Patricio Hales es arquitecto y militante del PPD. Durante cuatro períodos seguidos, entre 1998 y 2014, resultó electo diputado por Independencia y Recoleta. Fue designado como embajador de Chile en Francia en marzo de 2014. Esta semana, en medio de la gira de Bachelet a la reunión anual de la OCDE, debió conformarse con un segundo plano producto de la investigación.

La denunciante es Carolina Cosmelli (53), de profesión masoterapeuta, quien trabajó en la residencia del embajador entre diciembre de 2014 y diciembre de 2015, para denunciar al embajador en abril de este año. Según relata, conoció a María de los Ángeles Swinburn, esposa de Hales, en 2002, y desarrollaron una profunda amistad. Fue esta amistad la que llevó a Swinburn a pedirle que la acompañara a París como asistente personal. Al no existir formalmente ese cargo, Carolina Cosmelli pasó a formar parte del personal de servicio doméstico de la embajada. 

Según indica declaración de Cosmelli, esta cercanía con el embajador y su esposa le produjo problemas con el resto del personal. Pero, además, Hales le pedía “cosas exageradas respecto de sus cosas personales”, como cocinar alimentos de cierta manera, la entrega rigurosa de sus remedios (aun en días libres) o el cuidado y orden específico de su ropa. Según denuncia, cualquier error llevaba a una reacción airada del embajador.

Según denuncia Carolina Cosmelli, la situación empeoró cuando a este tipo de maltrato se sumó acoso sexual. Según denuncia, se dieron situaciones como intentos de abrazarla para acercarla a él a la fuerza y una invitación a ver juntos “una película pornográfica”. “No había nadie en la casa ese día, ya que era fin de semana, y la mujer del embajador estaba en Chile”, se lee en la declaración de Cosmelli citada por La Tercera acerca de ese último episodio. Según el relato, esa misma noche le escribió a Swinburn, la mujer de Hales y su amiga, vía WhatsApp, denunciando lo ocurrido.

Consultado por La Tercera,  Patricio Hales respondió a la denuncia señalando que “He sido notificado, mediante correo, de un procedimiento de toma de declaración  en el marco de un sumario administrativo. Como corresponde, en esa instancia, me informaré y  aportaré al fiscal todos los antecedentes que me soliciten”.

Este caso se suma a episodios como la denuncia de maltrato laboral contra el embajador chileno en Filipinas, Luis Fernando Lillo, lo que llevó a que fuera llamado a retiro en noviembre del año pasado. En 1993, además, el libro “Impunidad Diplomática” del periodista Francisco Martorell, que denunciaba las extorsiones a empresarios, consumo de drogas y fiestas con trabajadoras sexuales del embajador de la Argentina en Chile, Óscar Spinosa Melo. El libro fue prohibido por una querella del empresario Andrónico Luksic.

Ante estos episodios, en 2013 Cancillería elaboró un protocolo más estricto para tramitar estas denuncias y creó una unidad para acoger los testimonios de acoso laboral y sexual. Sin embargo, esta unidad no tiene plazos para la designación de fiscales ni para fijar sanciones.