La polémica por la querella de la presidenta Michelle Bachelet contra la revista Qué Pasa continúa. Ayer el expresidente Sebastián Piñera salió a criticar a Bachelet, señalando que él prefiere  “el ruido de una prensa libre que el silencio amordazado”. “Cuando yo era Presidente se escribían tantas cosas falsas, me daban ganas de ejercer acciones legales, pero se me pasaba, porque siempre privilegiaba la libertad de expresión que es un valor fundamental”, añadió.

Sus declaraciones fueron criticadas por experiodistas del diario La Nación en twitter, quienes recordaron que fue el gobierno de Piñera quien cerró el periódico fundado por Eliodoro Yáñez en 1917 y vendió su valioso archivo a la Universidad Diego Portales. Ya en mayo de 2009, antes de asumir como presidente, Piñera había declarado que tenía la “firme convicción que lo mejor para Chile es cerrar el diario La Nación”, además de negarle acceso a sus periodistas a sus actividades de campaña. Una vez en el gobierno, la amenaza se cumplió y la última edición impresa de La Nación salió en diciembre de 2010.

En junio de 2012, en tanto, los asesores directos del entonces presidente cortaron una entrevista en vivo en la prestigiosa cadena BBC. “Hace pocos días se realizó en Chile un homenaje a Augusto Pinochet que terminó en…”, alcanzó a decir el periodista Gerardo Lissardy, cuando una de las asesoras del Jefe de Estado, Constanza Cea, irrumpe en cámara diciendo “no, eso no. Acá acabamos. Despidámonos de esto”. En medio de la retirada de Piñera, alguien tapó la cámara, mientras el periodista señala “Sabe, cuál era la pregunta… es parte de la libertad de expresión”, mientras Piñera respondió  “por supuesto que es parte de la libertad de expresión”, a lo que siguió la desconexión de los cables de audio: