Representantes del Consejo de Defensa de la Patagonia calificaron como una nueva incertidumbre que rodea al proyecto río Cuervo, la noticia de que Glencore y Origin Energy busquen deshacerse de la sociedad Energía Austral, titular de la central hidroeléctrica. El anuncio comercial fue informado hace algunos días, a poco más de cuatro meses desde que el Comité de Ministros diera el visto bueno administrativo definitivo al embalse de 13 mil hectáreas en la Región de Aysén.

“Tanto la empresa como el gobierno sabían que este proyecto no tenía piso para seguir avanzando, aún así lo aprobaron y rechazaron las reclamaciones de la ciudadanía” cuestionaron desde la organización. “Es vergonzosa la actitud de las autoridades, que actuaron en este caso, como virtuales corredores de bolsa y con su decisión permitieron que subiera el valor de este proyecto, avanzando a la venta que hoy día conocemos”, señalaron desde el CDP.

“Ahora, los ministros de Medio Ambiente Pablo Badenier, Energía Máximo Pacheco y Minería Aurora Williams, deben hacer un gesto de transparencia e informar a la ciudadanía si fueron avisados por los controladores de su intención de vender la sociedad y el proyecto, durante las múltiples reuniones sostenidas, previo a la votación del Comité de Ministros” expresaron los dirigentes. Recordando que en esa etapa éstos titulares solo recibieron a lobbistas y representantes de las empresas, negándose a dar las citas solicitadas por la comunidad potencialmente afectada.

Los dirigentes agregaron que “no es el tipo de actitudes que se esperara de un gobierno que se debe a sus ciudadanos, acá vemos que se ha fomentado la especulación de las trasnacionales poniendo en riesgo la seguridad de sus ciudadanos y los recursos naturales de los que ellos dependen”. Esto porque la represa río Cuervo proyecta emplazarse sobre un área de alto riesgo sísmico y volcánico como es la falla Liquiñe-Ofqui, que cruzaría el muro del gigantesco embalse que buscan desarrollar Energía Austral en la Patagonia.

El hecho cobra aún más relevancia cuando se trata de un proyecto con impactos irreversibles sobre un área de tremenda importancia ambiental para la región y el país. “Es una zona prístina compuesta por lagos y lagunas, bosque y mallines-turberas de alto valor ambiental y paisajístico, donde existen 48 especies en categorías de conservación y 5 endémicas, entre ellas la Ranita de Darwin y el Huillín, que se encuentran en peligro de extinción” puntualizó Peter Hartmann, coordinador de la Coalición Ciudadana Aysén Reserva de Vida.