“Clinton ha ganado 1.812 delegados en elecciones primarias y asambleas; además cuenta con el apoyo de 571 superdelegados, según un conteo de The Associated PressLa AP encuestó a los 714 superdelegados en varias ocasiones durante los últimos siete meses, y solo 95 siguen públicamente no comprometidos. Aunque los superdelegados emitirán formalmente sus votos por Clinton hasta la convención del Partido Demócrata de julio en Filadelfia, todos aquellos contabilizados para ella han dicho inequívocamente a la AP que así lo harán”.

Con esta declaración emitida hoy por la agencia The Associated Press (AP) –emitida justo a ocho años de que Hillary Clinton admitiera la victoria de Barack Obama en la primaria a la presidencia de Estados Unidos en 2008-, se empezó a dar por sentado que Hillary Clinton será la candidata del Partido Demócrata para la presidencia de Estados Unidos.

The Associated Press es la agencia encargada de los números y conteos de estas elecciones, al punto que suele ser una fuente cuasi oficial para dar los veredictos sobre quién ganó o perdió una elección. Según su conteo, Hillary Clinton contaría con los 2.384 delegados que necesita (1812 surgidos del voto popular y el apoyo de 512 superdelegados) mientras que su contendor en el Partido Demócrata, Bernie Sanders, cuenta con 1566 (1.520 por voto popular y sólo 46 superdelegados que lo apoyan). Esto además de los 95 superdelegados que se mantienen indecisos según AP, y los votos populares que quedan pendientes para, por ejemplo, el súper martes de hoy en California.

A pesar de esto, Sanders aseguró que no era pertinente que la prensa se adelantara a los resultados, ya que los superdelegados emitirán su voto en la Convención Demócrata en Filadelfia del 25 de julio, y tienen hasta esa fecha para dar un vuelco en su votación. “Nuestro trabajo desde ahora hasta la convención es convencer a esos superdelegados de que Bernie es, por lejos, el candidato más fuerte contra Donald Trump”, dijo la oficina de campaña de Sanders, quien se ha declarado “socialista”.

Hasta ahora sólo ha habido candidatas mujeres a la vicepresidencia de Estados Unidos (Geraldine Ferraro en 1984 y Sarah Palin en 2008), una barrera que el próximo 25 de julio podría romper oficialmente la ex senadora y secretaria de Estado Hillary Clinton.