“He visto tantas veces destruir lugares sagrados mapuche. He visto machis caer enferm@s después”. Así comienza el manifiesto que el ex sacerdote Luis García-Huidobro, quien vive en Tirúa, región del Bio-Bio, publicó en su cuenta personal de Facebook, el pasado jueves 9 de junio, tras contemplar las imágenes de algunos encapuchados llevando a cuestas y destrozando al Cristo de la Iglesia del Colegio Salecianos de Alameda.

“Vivo entre las ruinas de lo que fueron miles de hectáreas de territorio sagrado. He oído llorar a los Pu Longko y a los Ngen por la destrucción de lo sagrado. Y siempre he visto que se ha hecho con la autorización legal del gobierno de turno, y por supuesto con el silencio cómplice de los medios que hoy nos hartarán con su cháchara sobre el respeto al culto” continúa el otrora jesuita, que abandonó la vida religiosa para unirse a la lucha mapuche.

“Vayanse a la mierda!” proclama García-Huidobro, “Como cristiano no me siento ofendido por el saqueo a una Iglesia Católica, cuyas autoridades dan motivos de sobra para el odio. El Dios de los cristianos está en el que sufre y en el que lucha, no en los lugares ni en las imágenes”, sentencia el activista oriundo de Valparaíso. “Jesús mismo no le tenía nada de simpatía al templo, y también usó la violencia directa contra el culto hipócrita” concluye el ex religioso, en referencia a la escena bíblica en que Cristo arremete contra los comerciantes apostados afuera de la iglesia, proclamando “¡Ustedes han hecho de ella (la iglesia) una cueva de ladrones!”.