La ex ministra de Educación de Ricardo Lagos marcó pauta en el mundo político con las opiniones que vertió en una entrevista aparecida en la edición de esta semana de revista Qué Pasa. En la conversación con el periodista Juan Andrés Quezada, Aylwin se mostró como una dura opositora a la reforma educacional impulsada por los sectores progresistas de la Nueva Mayoría, habló de su tensa relación con su partido, la Democracia Cristiana, y su cercanía con Ciudadanos, el movimiento liderado por Andrés Velasco, que pronto se convertiría en partido.

Pero las declaraciones que más impacto causaron sus dichos sobre la salida de Jorge Burgos del gobierno y la falta de expectativas que la militante DC tiene de la Nueva Mayoría y la actual administración. “Jorge Burgos no parecía cómodo en Interior y era muy evidente que estaba a contrapelo en muchas cosas, que no tenía un rol político significativo en La Moneda ni en el gobierno, y estaba más bien dedicado a la seguridad pública. Por todo ello, yo pensaba que era posible que renunciara en cualquier momento. Ahora no me calza que se diga que la renuncia es por motivos personales cuando existen todos estos antecedentes. Quizás existe un motivo personal que la gatilló, yo no lo sé, pero no me cabe duda que su salida es por una razón política”, señaló.

Sobre eso mismo, especuló sobre la relación del ahora ex ministro del Interior con la mandataria: “No sé si la relación era mala, pero era lejana y tenían criterios muy distintos para enfrentar las cosas. La Presidenta no lo consideraba lo suficiente y yo pienso que no va a seguir considerando a ningún ministro del Interior. Ella tiene un equipo con el cual actúa, saltándose a sus ministros, por lo tanto, hay un problema de gestión de la presidenta. Yo más bien me planteo si es bueno para la Democracia Cristiana seguir en un ministerio en el cual sólo paga los costos de la seguridad pública y no influye en las decisiones políticas“.

Pero en el punto en que fue particularmente polémica fue respecto a la llegada de Mario Fernández como el nuevo segundo al mando en La Moneda y el escenario que enfrentará Bachelet en lo que queda de gobierno para la ex Concertación. “Tengo la mejor opinión de Mario Fernández como persona, tiene una larga trayectoria política, pero la verdad es que aquí el problema de fondo es otro: es la gestión de la presidenta y su relación con los ministros democratacristianos. No sé si vale la pena que el ministro del Interior nuevamente sea un democratacristiano”, disparó.

Aylwin ahondó también en la próxima elección presidencial y dilapidó las opciones de un segundo gobierno de la Nueva Mayoría, haciendo un llamado a que la DC lleve un candidato propio. También fue consultada sobre su particular cercanía con el mundo liberal y particularmente con los ex Fuerza Pública, hoy agrupados en Ciudadanos, pero reafirmó su lealtad a la Falange y que pese a los rumores, no será candidata del movimiento que lidera Andrés Velasco.

Finalmente, la también ex parlamentaria auguró que Piñera sería el próximo Presidente de Chile y se mostró temerosa ante la aparición de candidatos que ella señala serían de caracter populista. “Este gobierno le está pavimentando el camino a un gobierno de derecha y creo que Sebastián Piñera va a capitalizar esta situación, a pesar de la intrascendencia de la derecha durante este gobierno. También le tengo miedo al surgimiento de un liderazgo populista, y uno de ellos es el del senador Manuel José Ossandón”, remató.