Hace más de un año que Natalia Compagnon no hablaba en profundidad con ningún medio. En abril del 2015, a dos meses del estallido del Caso Caval, Compagnon conversó con La Segunda afirmando que tanto ella como su marido, Sebastián Dávalos Bachelet, eran inocentes. Tras ello, y en medio del proceso judicial en su contra, la cuestionada nuera de la Presidenta se negó a conceder entrevistas.

Eso hasta hoy, pues en la edición de esta semana del cuerpo de Reportajes de La Tercera, Compagnon dio rienda suelta y conversó en extenso con la periodista Gloria Faúndez, repasando cómo ha cambiado su vida en 14 meses, tiempo transcurrido desde que en febrero del año pasado se hicieran público los negocios ilícitos y el tráfico de influencias que ella y su esposo llevaron a cabo en beneficio de su empresa Caval.

“No salgo a la calle. Me muevo a los lugares en que me siento segura. Al colegio de los niños una vez nos persiguieron, en mi casa siempre ha habido autos de prensa afuera. Comencé a aislarme. Hoy, siento que me quiero bajar. No voy al supermercado, no voy al mall, no salgo a restoranes, no puedo ir a un parque tranquila con los niños. Nosotros somos súper amigos de nuestros amigos. Somos un lote súper cerrado hace muchos años, y de repente no poder salir porque te vas a encontrar con más gente, y sólo salir a ambientes controlados, emocionalmente a uno le afecta. No poder de repente ir al cine con los niños. A los niños los llevan sus tías al cine o van con mi mamá. Al cine no he ido nunca desde que estalló el caso. A restoranes tampoco. Creo que he ido dos veces a un café, pero un café muy discreto, donde no hay nadie. Al supermercado…, compro por Internet. Al mall no fui ni para la Navidad”, contó.

Sobre eso mismo, la nuera de Bachelet señaló que la exposición pública le ha afectado a tal punto que ha sido insultada en la calle: “Yo un par de veces he tenido encontrones con gente. La primera vez que declaré ante la fiscalía me pegaron, ese fue el primer contacto con gente enojada, molesta. Todas las personas creen y se sienten con el derecho de decir lo que se les ocurra. Una vez andaba con mi hijo chico y una señora me gritó: “¡Cara de raja!”. Entonces, además te das cuenta de que hay gente cobarde”.

Consultada sobre su situación económica tras el escándalo, Compagnon señala que durante los 14 meses que lleva el caso han tenido que sostenerse de maneras distintas a la época de bonanza de Caval. “Trabajo no tenemos, porque con el caso se nos cerraron todas las puertas. Ahora, nadie quiere trabajar ni conmigo ni con Sebastián. Estamos viviendo de ahorros, de liquidar algunas cosas que teníamos y de endeudarnos. Estamos pasando el mismo momento que está pasando un gran porcentaje de la población, porque la situación económica está mala. Hay mucha gente cesante que se endeuda, que está buscando qué hacer para poder seguir viviendo y para poder cubrir los gastos que tienen, como educación, dividendos. Somos uno más“, declaró.

La situación familiar con la Presidenta

Gloria Faúndez también abordó el vínculo actual de Compagnon con Michelle Bachelet, desmintiendo categóricamente los rumores que afirmaban un quiebre con la abuela de sus hijos. “Somos una familia. Ella es mi suegra, la mamá de mi marido, la abuela de mis niños, y lo que pase fuera de la puerta de la casa es otra cosa, pero para nosotros lo primordial es la familia. Siempre hemos sabido separar los roles”.

“Han inventado muchas cosas. Han inventado que estábamos separados con Sebastián, han inventado que yo era la nuera mala que no la dejaba ver a los niños, cosa que no es cierta, porque ella siempre los ha podido ver; han inventado que hay un quiebre de ella con su hijo, y nada de eso es cierto”, añadió.

A la vez, afirmó que hasta el día de hoy, jamás han hablado sobre el caso Caval con la Presidenta, “pero sé que en algún momento es algo que vamos a tener que conversar”.

Juan Díaz y la querella de Bachelet a Qué Pasa

Por último, Natalia Compagnon se refirió también a la polémica desatada hace un par de semanas por el semanario de Copesa al filtrar escuchas a Juan Díaz, quien aseguraba que Bachelet habría participado en el Caso Caval e incluso habría tenido un beneficio personal de unos 1.000 millones de pesos. Compagnon acá es enfática en defender la integridad de su suegra, descartando completamente la presunta participación de la mandataria.

“Más de alguien iba a tratar de involucrarla, pero no se trata más que de mentiras”, sostuvo.

“A Juan Díaz lo conocí por Mauricio Valero por la compra de los terrenos en Machalí, pero sí puedo asegurar que lo que aparece en esas transcripciones telefónicas que dicen relación a mí o a mi suegra son totalmente falsas. Hoy no tengo relación con él. Me parece que está tratando de involucrar a la presidenta con mentiras en un crédito que fue obtenido lícitamente. Él deberá hacerse responsable de sus palabras”, finalizó.