“Soy una persona que toda mi vida, mis 59 años, he dormido muy bien (…) Ahora había veces que dormía 4 ó 5 horas. Me despertaba por cuestiones, me dolía la cabeza, me sonaba el celular, quemaban una iglesia en La Araucanía y me despertaba, y hay veces que mandaba whatsapp a esa hora, y eso produce un cansancio. Mis ojeras actuales tienen que ver con eso, pero bueno, es una mezcla de cosas”.

En entrevista en Londres con Canal 13, el ex ministro del Interior renunciado durante la semana pasada, Jorge Burgos, habló acerca de su experiencia dentro del gobierno, el impasse por el viaje a la Región de la Araucanía de la Presidenta Bachelet y su postura más centrada dentro del gobierno.

Sobre la Presidenta Bachelet, Burgos aseguró: “Es una persona que sabe transmitir el afecto y lo ha pasado muy mal. Ha terminado pagando consecuencias ajenas, aunque sean bien cercanas del punto de vista familiar, de su nuera, qué sé yo, que no tienen nada que ver con su manera de ser”.

Luego fue consultado por el Caso Caval, ante lo que respondió: “Es un caso que no está vinculado a La Moneda del punto de vista de los sujetos procesales. La Presidenta no habla de ese tema del punto de visto político presidencial (…) La Presidenta en eso ha sido súper digna, súper digna. Jamás ha cruzado su dolor personal con su cotidianeidad de Presidenta”.

Sobre el episodio que tuvo al no ser notificado de un viaje a la Araucanía de la Presidenta, Burgos aseguró que no le molestó el no ir -viajó siete veces al sector-, sino el manejo comunicacional del equipo de prensa, liderado por Haydée Rojas: “Yo creo que fue una asesoría comunicacional muy mala. Jefes de prensa se terminan convirtiendo en asesores políticos y creo que allá hay un problema. El error fundamental creo que fue de la jefa de prensa en lo de Temuco…, a tres días ya se me olvidó su nombre, para serle franco”.

A lo largo de la entrevista, Burgos habló de los roces que tuvo con “personas que creen que a Chile le viene bien en este momento seguir impulsando entre comillas reformas estructurales y no volver a una pausa de moderación y gradualismo”, reafirmando su postura política más centrada: “Vengo del centro de la Concertación, mis características son más bien la moderación, la prudencia, el gradualismo. Creo en los cambios, pero con tiempos distintos. Obviamente yo no engañé a nadie, yo no me iba a convertir, una vez nombrado ministro del Interior, en que mi eslogan fuera avanzar sin transar, por decirlo exageradamente”.

Luego agregó: “Después del 11 de Mayo de 2015, cuando entra el nuevo gabinete, en una primera etapa Rodrigo (Valdés, ministro de Hacienda) y yo, y después Nicolás (Eyzaguirre, titular de la Segpres), fue adoptando de alguna manera la tesis nuestra de más realismo, después lo que se ha llamado la obra gruesa”.

Al ex ministro también le preguntaron sobre si había alguna incidencia en su renuncia la objeción interpuesta por Osvaldo Andrade ante el Tribunal Constitucional por el control preventivo de identidad. “Eh… No. Ahora, Andrade puede cansar a cualquiera”, dijo.

Finalmente, al ser consultado por si después de su experiencia prefería la Nueva Mayoría o la Concertación, el ex ministro dijo: “Algo más parecido a la Concertación. Sin duda”. Punto que argumentó diciendo: “Por lo menos para la DC es mucho más cómodo, a mi juicio. Mucho más natural”.