Desde que la presidenta Michelle Bachelet anunciara el pasado 21 de mayo la creación del nuevo Centro Nacional de Arte Contemporáneo en el ex aeródromo de Cerrillos, las declaraciones públicas por parte de artistas, curadores, directores de museos y académicos no han cesado.

El ánimo que las acompaña es más bien de escepticismo o incluso de rechazo, pero es precisamente ese disenso el que habilita no solo la posibilidad de remover una pronunciada escrupulosidad política que ha terminado por adelgazar la posibilidad de la crítica en Chile, sino que pone en escena la urgencia de pensar los modos en que la acción de la política en cultura implica al mismo tiempo una pregunta por los modos en que esas políticas culturales podrían redefinir la idea de democracia e incluso la forma misma de esas instituciones públicas que les dieron origen.

Hasta ahora el eje de la discusión ha pasado por remarcar el déficit presupuestario que aqueja a las instituciones culturales del Estado, a cuestionar la duplicación de funciones que este Centro supondría respecto de las instituciones ya existentes, a visibilizar la permanencia de una política cultural que tendría solo como horizonte la inauguración de edificios emblemáticos.

Si bien son asuntos atendibles, sobre todo en el contexto de una creciente precarización y subordinación de las artes y las humanidades a un diseño neoliberal de producción y circulación de conocimientos, quisimos conversar con actores que participan activamente de la investigación, formación y dirección de espacios vinculados al arte y la cultura, con el fin de engrosar las posiciones y argumentos que nos ayudarían a pensar no solo en el futuro de este nuevo Centro, sino en políticas culturales que tengan en su horizonte algo más que la mera gestión.

Pablo Langlois, Ana María Saavedra, Luis Alarcón, Andrea Pacheco, Sebastián Vidal y Federico Galende respondieron tres preguntas generales, pero que por su extensión, pueden leerse también como un conjunto de artículos de opinión.

Pablo Langlois

Artista visual
“Viene a domiciliar una primera declaración: la voluntad estatal de abordar la actualización de su política sobre las artes visuales más allá de su rol subsidiario”.
Pablo Langlois

Ana María Saavedra y Luis Alarcón

Directores de Galería Metropolitana
“Como vecinos de la comuna de Pedro Aguirre Cerda, nos hubiese parecido justo que el Hospital abandonado de Ochagavía (hoy, empresa privada, centro de bodegaje Megacentro S.A.) fuera la infraestructura en desuso beneficiada por esta investidura: Centro de Arte Contemporáneo, un laboratorio para las artes visuales que no es lo mismo que un museo”.
Ana Maria Saavedra y Luis Alarcon

Andrea Pacheco

Coordinadora exposiciones del Mac Quinta Normal
“Más que el presente de Cerrillos, me preocupa su futuro. Esto tiene que ver con la sostenibilidad económica del espacio, pero también con su sostenibilidad programática. Mira lo que fue M100 hace unos años, creado por el mismo equipo que está detrás de Cerrillos, y lo que es hoy: un centro cultural a la deriva”.
Andrea Pacheco

Sebastián Vidal

Historiador del Arte, curador y académico del Departamento de Arte de la Universidad Alberto Hurtado.
“Cerrillos tiene potencial para ser un espacio interesante siempre y cuando su misión y sus lineamientos logren clarificarse en objetivos y acciones concretas que vayan más allá del titular político”.
Sebastian Vidal

Federico Galende

Escritor y Director del Departamento de Teoría e Historia del Arte de la Universidad de Chile
La miseria presupuestaria e infraestructural en la que este Estado irresponsable tiene sumido hoy al MAC, al MAPA, al MNBA y demases no se repara en lo más mínimo argumentando que el dinero invertido en un nuevo proyecto se le restará a los que ya existían.
Federico Galende


Nota: Las opiniones de los entrevistados/as son personales y no representan a la institución donde colaboran.