El pasado viernes 10 de junio se llevó a cabo la reunión de trabajo pre-legislativo de la Reforma a la Educación Superior entre el Ministerio de Educación, representado por la titular de la cartera, Adriana Delpiano y los estudiantes, representados por el grupo de dirigentes que conforman la Mesa Ejecutiva de la Confech.

En la cita, que tuvo carácter expositiva, se presentó a los dirigentes estudiantiles la estructura general del proyecto de ley que prepara para su ingreso en junio.

Desde el Mineduc celebraron la reunión y elaboraron un documento titulado Fortalezas y puntos de acuerdo, un listado de 10 puntos con las ideas que habrían tenido mayor acogida en la reunión.

De inmediato, desde la Confech salieron a poner freno al documento difundido por el Ministerio. En conversación con El Desconcierto, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago y vocera de la Confech, Marta Matamala, explicó que “no era una reunión de negociación ni de acuerdos ni de nada, era sólo informarnos sobre los puntos centrales que iban a estar contendidos dentro de la reforma”.

Explicó además que el proyecto tenía “algunas inexactitudes” ya que “había cosas que estaban el aire; y ante eso quedamos bastante insatisfechos”.

La dirigenta añadió que en la reunión “nos centramos principalmente en torno a los que ellos estaban trabajando, porque ya hemos tenido bastantes reuniones en que nosotros les dijimos lo que queríamos”.

La estudiante que estuvo presente en la reunión dijo además que como Confech aún no tienen una declaración definitiva al respecto, ya que en la reunión “se nos entregó un punteo que ya bajamos a los plenos para que cada una de los centros de estudiantes de las federaciones pudiera discutir”, pero la dirigente adelanta que “a primera vista no coincide con las exigencias que estamos haciendo para una reforma estructural”.

En la propuesta entregada por el Mineduc, “hay puntos que no están contenidos, como el caso de la deuda educativa, la penalización del lucro, o que la expansión de la matricula pública no queda bien definida, como tampoco están contempladas las condiciones laborales. Hay una serie de temáticas estructurales que pasan por voluntad política no por voluntad económica, y que al final tampoco están”, dijo.

A juicio de Matamala, la reunión dejó “un gusto bastante amargo” ya que “después de 10 años de que empezamos a instalar una temática, todavía no podemos tener una legislación que se haga cargo”.

Revisa el documento emanado desde el Ministerio de Educación titulado Fortalezas y puntos de acuerdo a continuación: