El ex diputado por Independencia y RecoletaPatricio Hales (PPD), quien actualmente oficia como embajador chileno en Francia tuvo la ocasión de defenderse ante el fiscal administrativo a cargo del sumario interno, el embajador de Noruega, José Miguel Cruz, el pasado lunes 23 de mayo, según publicó hoy el diario La Segunda; por las acusaciones que este año realizó Carolina Cosmelli, masoterapeuta de profesión y ex empleada del diplomático, contratada para realizar labores domésticas.

Cosmelli, en informaciones consignadas por La Tercera el 5 de junio de 2016, acusó a Hales por maltrato laboral y acoso sexual, detallando pasajes como en los que el arquitecto le habría pedido que lo despertara con tocaciones por la mañana, o que la habría invitado a ver una película pornográfica, “No había nadie en la casa ese día, ya que era fin de semana, y la mujer del embajador estaba en Chile”, aseguró la mujer de 53 años.

Asistido por su abogado Julio Pallavicini, el ex parlamentario declaró que el abuso laboral que denuncia Cosmelli corresponde a actividades propias de embajada y que además “Este esfuerzo adicional le era compensado con horas libres. (…) Luego ella pidió al nivel central que se le pagaran horas extraordinarias, pagadas desde Santiago. Se le compensó por horario y simultáneamente se le pagó extraordinario”, agregó.

Asimismo, dijo que la funcionaria anotaba horarios de trabajo falsos, ya que la mayor parte del tiempo estaba fuera de la embajada, ejerciendo como masajista de manera particular. Declaró, también, que Cosmelli tenía malas relaciones con el resto de la casa, y que incluso se obsesionó con la esposa de Hales, María de los Ángeles Swinburn.

Con respecto a las acusaciones de acoso sexual, el diplomático afirma que son falsas, asegurando que “yo dormía con mi señora, no pedí a ella jamás que me tocara. Niego rotundamente que le solicitara una manera especial de despertarme”, como también niega el episodio de la película pornográfica al que hace referencia la mujer, ““es absolutamente falso. No veo películas pornográficas. Me permito invitarlo a que confisque todos mis cds, dvs, videos, en París y en Chile. No es parte mi cultura. No conozco el Crazy Horse ni el Lido. Me reservó realizar acciones criminales contra la denunciante”.