El día de ayer cuatro trabajadores de la Universidad Santo Tomás denunciaron los constantes maltratos -verbales, de sobrecarga o de traslados injustificados- a los que se veían expuestos por parte de sus superiores, los que han derivado en denuncias ante la Inspección del Trabajo.

Estos reclamos se enmarcan además en una serie de demandas que tienen a los estudiantes de esta universidad –controlada por el Grupo Hurtado Vicuña y por el fondo de capital privado Linzor Capital- en un paro que hace seis días se aprobó con 2.958 votos a favor y 1.647 en contra.

ust movilizado

Infografía estudiantes Santo Tomás en paro

En temas de infraestructura, los estudiantes alegan que en 2012 se había prometido una nueva sede, con maqueta incluida, que finalmente se destinó a funcionar como el Instituto Profesional (IP) que actualmente maneja la Corporación Santo Tomás.

Además, alegan que esa sede actualmente se presta para algunas clases de la universidad. La respuesta fue que en verano de 2016 se mejoraron las instalaciones de la universidad, habilitándose 495 m2. La utilización de la sede del IP, argumentan, se utiliza por cumplir los estándares para impartir clases universitarias y estar cercana a la sede original.

Otra de las demandas de los estudiantes fue el aumento de dotación de los profesores de planta, a lo que se respondió: “La planta académica se estructura en base a distintos criterios entre los que se incluyen: la cobertura por parte de los profesores de planta de al menos un 20% de la docencia programada de las respectivas carreras, y que el número de alumnos de la UST se mantenga en un promedio determinado por jornada completa equivalente (JCE)”.

El siguiente gráfico sacado del libro “Con Fines de Lucro” -escrito por la periodista María Olivia Mönckeberg y publicado en la editorial Random House en 2013-, muestra cómo el exponencial aumento de ingresos de la UST no se condice necesariamente con la inversión en docentes en jornada completa:

Gráfico sacado del libro "Con Fines de Lucro: La escandalosa historia de las universidades privadas en Chile" (2013), de María Olivia Mönckeberg. Editorial Random House.

Gráfico sacado del libro “Con Fines de Lucro: La escandalosa historia de las universidades privadas en Chile” (2013), de María Olivia Mönckeberg. Editorial Random House.

 

A través del Facebook Avancemo UST, los estudiantes confirmaron que esta tarde las autoridades del la universidad fijaron una reunión, con la que se restablecería el diálogo entre las partes. Aunque desde la universidad solicitan que se baje la toma, asegurando que no habría desaolojo.

Revisa el completo pliego de demandas y las respectivas respuestas: