En entrevista con CNN, el ex alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett (UDI), se refirió a la toma del INBA que recientemente fue desalojada por la actual alcaldesa de la comuna, Carolina Tohá (PPD).

Zalaquett, que actualmente cumple medidas cautelares de firma mensual y arraigo nacional por el Caso Penta, aseguró: “Yo le digo a la gente que si un niño -yo tengo la suerte de que los míos estudian en colegio privado- hace algo similar, o 30% menor, me lo expulsan el primer día. ¿Por qué si queremos enseñar obediencia, poner límites, en el sistema público no se hace, y en el sistema privado sí? Después nos quejamos de las diferencias en los puntajes Simce. La obediencia es un valor”.

El ex edil en 2011 aseguró a Las Últimas Noticias que se había convertido en “un símbolo del no desalojo”, ya que argumentaba que los daños a los establecimientos serían mayores en caso de intervenir. A pesar de que hubo un desalojo de Carabineros del Liceo Confederación Suiza en noviembre de ese año, no fue sino hasta 2012 donde Zalaquett empezó con una ola de desalojos, intervenciones policiales y más de 20 querellas por daños y perjuicios.

“Los jóvenes en las mochilas llevaban bombas molotov y cuando Carabineros los tomaba presos los padres me iban a reclamar porque su hijo era un santo. Los padres no conocen qué hacen sus hijos”, dijo ahora en la entrevista, y aseguró que el “90% de las tomas están financiadas por agentes externos, desde el Partido Comunista o grupos de izquierda, grupos anarquistas, jóvenes universitarios y otros intereses. Incluso con el apoyo de muchos apoderados que legitiman la forma”.

Los desalojos en ese tiempo le valieron críticas de parte de la actual alcaldesa Carolina Tohá.

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Zalaquett aprovechó de referirse a la situación actual del municipio de Santiago, diciendo que “hoy no se pueden quejar, están cosechando lo que sembraron”. Luego se refirió al cambio de actitud de Tohá sobre las tomas: “En ese tiempo mi contrincante (electoral), la actual alcaldesa, validó todo eso. Hizo ver que estas tomas, más allá de la violencia, que mis desalojos eran antidemocráticos, incluso dictatoriales, me criticó porque un día pedí a Carabineros que desalojara el Instituto Nacional. La realidad es que no había otra forma”.

El ex edil aprovechó de promover la candidatura de su amigo Joaquín Lavín para la alcaldía de Santiago, y dijo que ese espacio “se ha transformado no en una proyección, sino en una tumba. Uno cuando llega quiere ser presidente y cuando sale queda pa concejal“.

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