A propósito de la decisión del ejecutivo de descartar la reforma a la Constitución y elegir la vía del veto presidencial para intentar salvar la reforma laboral, los diputados Giorgio Jackson y Gabriel Boric, junto a los dirigentes sindicales Pablo Padilla (Frente de trabajadores RD) y Jessica Bengoa (presidenta de la ANEF Magallanes), publicaron hoy una carta contra el ya fracasado proyecto estrella del segundo gobierno de Michelle Bachelet.

En la misiva, los firmantes señalan que “con esta reforma no sólo no se avanza en los derechos colectivos de los trabajadores, también hay retrocesos específicos que les quitan poder. Un breve ejemplo, las readecuaciones necesarias y los servicios mínimos ponen en duda la promesa del fin del reemplazo en huelga”.

Por otro lado el Gobierno nos dice que el alza que tienen contemplada al sueldo mínimo de este año es de 10 mil pesos brutos, aproximadamente 300 pesos diarios. Tan exigua cifra niega que la producción de la riqueza es creada por los trabajadores y mantiene a miles de familias en la pobreza, a costa de la ganancia de unos pocos”, añaden.

El veto presidencial fue aprobado ayer por 8 votos a favor y 5 en contra por la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, el cual suprime los pactos de adaptabilidad sobre jornadas y horarios y los quórums sindicales para la negociación colectiva.

Lee la carta completa a continuación:

Hoy es un día negro para los trabajadores de Chile. La Cámara de Diputados votará el veto presidencial de una reforma que anunció para terminar con el Plan Laboral de la dictadura, pero que por falta de voluntad de la Nueva Mayoría, sumada al posterior fallo del Tribunal Constitucional, la han convertido en un retoque menor al legado de José Piñera.

Con esta reforma no sólo no se avanza en los derechos colectivos de los trabajadores, también hay retrocesos específicos que les quitan poder. Un breve ejemplo, las readecuaciones necesarias y los servicios mínimos ponen en duda la promesa del fin del reemplazo en huelga.

El actual modelo nos tiene entre los países más desiguales del mundo. Según la OCDE, el 27% de los trabajadores afirman que no les alcanza para comer; y estudios de la Fundación Sol dicen que más de la mitad de quienes trabajan ganan menos de 260 mil pesos líquidos al mes, y que son las mujeres las más precarizadas.

Por otro lado el Gobierno nos dice que el alza que tienen contemplada al sueldo mínimo de este año es de 10 mil pesos brutos, aproximadamente 300 pesos diarios. Tan exigua cifra niega que la producción de la riqueza es creada por los trabajadores y mantiene a miles de familias en la pobreza, a costa de la ganancia de unos pocos.

Ante un escenario de manifiesto distanciamiento entre la política y la sociedad, el llamado es a la organización de los y las trabajadoras para la defensa de sus derechos y la construcción de una nueva política al servicio de las grandes mayorías.

Firman:

.Giorgio Jackson – Diputado Revolución Democrática
.Pablo Padilla – Dirigente sindical / Frente Trabajadores RD
.Gabriel Boric – Diputado Movimiento Autonomista
.Jessica Bengoa – Presidenta ANEF Magallanes