Hablar de Marcelo Pablo Barticciotto Cicaré (49) es hablar de la historia viva de Colo Colo y -por qué no- del fútbol chileno. Llegó al cuadro popular en 1988 desde su natal Avellaneda, dejando atrás tanto su carrera universitaria en Argentina como a Atlético Huracán, el equipo que lo hizo debutar en el fútbol profesional. Aunque en un principio le costó adaptarse, el joven delantero no demoró en convertirse en un ídolo en Macul: en 1989 anotó el primer gol en la inauguración del Estadio Monumental, ganó un tricampeonato de la mano de Mirko Jozic y -lo más importante- fue uno de los puntales de aquel legendario equipo que ganó la Copa Libertadores en 1991.

Hasta no hace mucho, aquel título continental -en el que Barticciotto fue parte vital- era uno de los pocos trofeos que el fútbol nacional tenía en sus vitrinas. Eso hasta que el año pasado la llamada “generación dorada” de futbolistas chilenos consiguió, tras un siglo de derrotas y fracasos a nivel de selecciones, la primera Copa América de nuestra historia. Esa misma generación está hoy ad portas de disputar su segunda final consecutiva en un año, tras derrotar inapelablemente a Colombia por 2-0 en las semifinales de la Copa América Centenario, consagrándose definitivamente como la mejor selección chilena de todos los tiempos.

De las razones que explican los éxitos de la Roja en los últimos años, de las posibilidades que tiene Chile en la final contra Argentina en New Jersey, de la implicancia de las sociedades anónimas en el balompié nacional y del futuro que le espera al fútbol criollo. De todo eso habló Marcelo Barticciotto con El Desconcierto, quien aceptó gustoso conversar con nosotros al término de la emisión de ayer de Al Aire Libre en Cooperativa, el programa donde hoy Marcelo se desempeña como panelista.

¿Cuál es la impresión que te dejó Chile luego del triunfo ante Colombia?

Fue un buen triunfo. Chile abrochó el partido en los primeros 15 minutos, saliendo bien a presionar y con una buena actuación en general, sobre todo de Charles Aránguiz. Después Colombia se le vino encima, pero Chile tuvo la inteligencia para manejarlo y además apareció Bravo. En los buenos equipos aparecen los buenos jugadores en el momento justo. Y Bravo apareció cuando el equipo más lo necesitaba.

Esta es, ya sin lugar a dudas, la mejor generación en la historia del fútbol chileno: clasificaron a dos mundiales, ganaron una Copa América y -al menos- llegaron a la final de otra. ¿Cuáles crees tú que son las razones detrás del éxito de este grupo de jugadores?

Primero, el simple hecho de que está llena de jugadores talentosos. Partiendo de esa base, después llevan varios procesos jugando y entrenando juntos, desde el Mundial Sub-20 del 2007. Sulantay los formó, pero después los agarró Bielsa y de ahí vino el cambio profundo, sobre todo de la cabeza, de creer que podían jugarle de igual a igual a todos. El tema de la mentalidad, sumado al tema del talento, los hizo ser lo que hoy son.

Las Sociedades Anónimas Deportivas

Marcelo Barticciotto es una leyenda para los hinchas albos. Tras más de una década de triunfos y alegrías con Colo Colo (incluido un breve paso por Universidad Católica, donde anotó el aún recordado “gol triste” que elevó su estatura de ídolo aún más), “Barti” colgó los botines el 2003, pero nunca dejó de identificarse con el Cacique. No sólo fue director técnico del elenco de Macul durante el 2009, sino que además se involucró profundamente en los destinos del club: el 2010 se postuló como vicepresidente para una de las listas a la corporación de Colo Colo. Esa vez no sólo perdió, sino que fue defenestrado tanto por Blanco & Negro como por los hinchas de la Garra Blanca que reciben financiamiento directo de la concesionaria, quienes incluso lo insultaron y trataron de golpearlo.

Proveniente de una familia de clase media baja, Barticciotto siempre tuvo interés en lo social y lo político. Nació un 1 de enero, el mismo día que la Revolución Cubana -a la cual incluso ha conmemorado en su Twitter personal-. El ex delantero nunca ha tenido empacho en opinar de la contingencia o de lo que no le parece, por eso ha sido una de las voces más críticas respecto a la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SADP), medida tomada por el gobierno de Ricardo Lagos el 2005 tras la quiebra del Club Social y Deportivo Colo Colo durante el 2002.

La llegada de las SADP cambió totalmente el panorama del fútbol nacional, permitiendo que diversos grupos económicos ingresaran a la administración de los clubes. En Colo Colo los principales controladores son Corpbanca, Celfin Capital, BanChile y Bice Inversiones; en la U. de Chile participan Sociedad de Inversiones Alpes, Inversiones Santa Cecilia, Hiller Inversiones y el Grupo Penta; en la U. Católica están presentes IM Trust e Inversiones Santa Filomena. Y eso por dar sólo una pincelada.

¿Cuánto le debe esta generación exitosa del fútbol chileno a las sociedades anónimas?

Esta generación no le debe nada a las sociedades anónimas. Esta generación viene de la época de cuando el fútbol era club social, de cuando los clubes eran clubes y había que ingeniárselas para tratar de generar dinero. Varios de estos jugadores son producto de la época del club social: Bravo, Vidal, Fernández, Isla, Beausejour, Bravo. La base de este equipo es producto de políticas deportivas y sociales inclusivas, donde se hacían campeonatos en los barrios, donde había veedores en los clubes y donde había todo un andamiaje que permitía que jugadores como éstos salieran.

Bajo esa misma lógica, pareciera que las SADP no han realizado un trabajo que permita pensar en un recambio luego de que esta generación se retire.

Es que se ha hecho muy poco. Se ha pensado y trabajado muy poco en lo deportivo. Por ende hay muy pocos jugadores -cada vez hay menos jugadores- y el campeonato chileno es muy poco competitivo. No, yo creo que las sociedades anónimas están muy mal enfocadas, tienen mal puesto el foco: se termina pensando más en la plata que en proyectar jugadores.

¿En dónde debería estar el foco?

Hay que tratar de equilibrar las cosas, no sólo pensar en lo económico, sino también en lo deportivo. Hay que darle más énfasis a las divisiones menores, especializar a la gente que trabaja en divisiones menores, formarlos afuera para que adquieran otra mentalidad. Eso no se hace porque en realidad esto es inversión, y a las sociedades anónimas no les interesa invertir, sólo rentabilizar y sacar dinero rápido, pero al final dejan huérfanas a las instituciones que administran.

En ese sentido, ¿crees que iniciativas como Colo Colo de Todos, que buscan recuperar y darle otro tipo de administración y misión a los clubes -con filiales donde proyectan la identidad del equipo en los barrios- puedan ayudar a generar un trabajo que vuelva a producir jugadores a la altura de Matías Fernández o Claudio Bravo?

Sí, yo creo que sí. Es como todo: cuanto mas interés haya por algo, el mismo interesado -que es el futbolista- se involucra más. Se ve que mas allá de que las sociedades anónimas hicieron un par de complejos y que hay clubes que dentro de todo no lo hicieron del todo mal, la mayoría no pone énfasis en el tema deportivo. Y ahí, cuando uno proyecta a un juvenil, la idea es darle las armas para que llegue a Primera de buena forma. Fomentar un proyecto para llegar a campeonatos internacionales y que el jugador se proyecte, pero eso no se hace. Colo Colo no pasa la primera ronda de la Libertadores desde el 2007. La U ganó la Sudamericana, pero después tampoco le fue bien. A Católica no le ha ido mejor tampoco. Entonces digo: hay un tema mas profundo que no se ha tratado y eso perjudica, sin duda.

El futuro (inmediato y a largo plazo)

Marcelo Barticciotto nació en Argentina, pero desde el 7 de abril de 1998 es chileno. Ese día, obtuvo la nacionalidad por gracia por parte del Senado de Chile, luego de un año de discusión del proyecto de ley. Con toda una vida forjada en nuestro país -son ya 28 años viviendo acá-, Barticciotto analiza tanto el futuro inmediato (la final de este domingo contra Argentina) como la proyección a largo plazo del fútbol chileno.

Más allá del impacto de las sociedades anónimas, ¿habrá recambio luego de que Alexis Sánchez, Gary Medel o Arturo Vidal se retiren?

Es difícil. Creo que todos estamos preocupados en el futuro, porque yo creo que esta generación no tiene recambio y va a ser difícil poder reemplazarlos.

¿Cómo hay que trabajar para generar ese recambio? Pareciera que no hay una estrategia al respecto.

El trabajo que hay que hacer no es fácil tampoco, es un trabajo de mínimo 5 años: hay que agarrar a los chicos a los 13 y trabajarlos hasta los 18 años. Pero hay que invertir, y se invierte muy poco en el fútbol chileno. Esta política de sociedades anónimas ha sido más de poner dinero y sacarlo rápido y pensar poco y nada en lo deportivo. Ahora es todo inmediato, todo es de urgencia e improvisado y, bueno, eso se nota, se sacan muy pocos jugadores. Si uno ve los clubes grandes, el que quizás mejor andamiaje da y el que mejor trabaja me parece que es Católica. Colo Colo no tiene prácticamente a ningún juvenil jugando en Primera, la U tampoco. Eso te demuestra que no se está trabajando bien y hasta ahora no hay un plan. El futuro no es muy alentador.

Pero bueno, al menos todavía nos queda esta generación por un rato. ¿Cuál es tu análisis para el partido de este domingo entre Chile y Argentina? ¿Podremos volver a campeonar?

Chile es una selección muy competitiva, muy respetada a nivel mundial. Las palabras de Martino lo dicen: los jugadores de Argentina también la respetan mucho. En la medida que Chile no recupere bien la pelota o no salga en bloque a recuperarla, quizás va a dedicarse a correr, porque Argentina tiene jugadores muy técnicos. Lo mismo para Chile: va a salir a presionar, va a salir a tratar de asfixiar. En la medida que lo haga en bloque y que logre un buen funcionamiento, podría llegar a complicarlos. Pero no hay que olvidar que Argentina tiene al mejor jugador del mundo y que, en definitiva, a veces no se necesita jugar bien, basta sólo con eso para poder desequilibrar.