El resultado de las primarias de la Nueva Mayoría en Valparaíso sin duda tomó por sorpresa a muchos. Leopoldo Méndez, ajeno al circuito de la política, criticado por proceder del mundo del espectáculo y por no encajar en los estándares de lo que se supone debe ser un gobernante en este país acostumbrado al conservadurismo, triunfó a pesar del rechazo de los sectores más tradicionales que una vez más le prometían a la ciudadanía un hombre experto y serio que, esta vez sí, iba a cambiarle la cara a Valparaíso.

La fórmula de contraponer un candidato proveniente desde fuera de la política tradicional y visiblemente distinto a las alicaídas figuras de la Nueva Mayoría, claramente dio frutos en esta primera contienda electoral, y abre a la NM la oportunidad de reoxigenar una práctica política deslegitimada, como la que encarna el PPD que levanta a Méndez, más aún cuando tendrá como uno de sus contendores al actual alcalde Castro quien cuenta con un alto rechazo a su nefasta gestión.

La frase, medio cierta medio en broma, de “Yo soy de los Méndez, del mendismo”, sintetiza bastante lo que hoy representa esta apuesta electoral, una promesa de cambio ante el descontento, promesa personificada en un individuo, en un caudillo y basada en sus diferencias, al menos en forma y apariencia, con la política tradicional.

Desde el Movimiento Autonomista decidimos participar en este escenario electoral, porque pensamos que Valparaíso no requiere sólo caras nuevas, sino que enfrentar la compleja tarea de poner en marcha un proyecto popular transformador del carácter de la política. Esto no se inaugura ahora ni sólo con nosotros, es el resultado de años de luchas con amplia participación de organizaciones sociales y políticas de distinta índole, que han tenido como elemento común el no caber en los moldes de la política tradicional y sus prácticas elitistas.

Para nosotros como movimiento y quienes nos apoyan en este desafío, las elecciones y la disputa por un gobierno local al servicio de las porteñas y porteños forman parte de esa tarea, lo cual estamos convencidos significa avanzar con autonomía de los partidos políticos tradicionales hacia un Valparaíso que deje de ser moneda de cambio en sus negocios con el empresariado y libre de su corrupción. Es en estos elementos que radica nuestras diferencias con el ahora candidato a alcalde de la NM en Valparaíso, no en sus tatuajes, nivel de estudios o su puesta en escena.

Con estos principios entramos a la disputa electoral, con Jorge Sharp como candidato, partiendo por las Primarias Ciudadanas, tomando un camino largo pero con la mirada puesta en un proceso que no se cierra en una elección, diciendo ¡fuera Castro! Pero también diciéndole fuera a la política de exclusión que lo sostiene a él y sostuvo a otros en el pasado en sillón alcaldicio, con pésimos resultados para El Puerto y su gente. Esperamos convocar a las urnas este 3 de julio, a todos aquellos que no se sienten identificados con la política tradicional, aquellos defraudados con eternas promesas, pero por sobre todo a aquellos que creen que otro Valparaíso es posible.

Apostamos por un Valparaíso con un gobierno local transparente, cuya gestión se haga de cara a la ciudadanía, por un municipio que redefina sus prioridades, que refleje preocupación por asegurar un buen vivir para sus habitantes, que mediante la participación devuelva la soberanía sobre su territorio a quienes le damos vida, y lo más importante, que forme parte de un proyecto colectivo de cambio radical que se proponga emancipar a nuestro pueblo.


Nataly Campusano Díaz y Christopher Gepp Torres. Encargados Movimiento Autonomista Valparaíso