A través de un comunicado, el Comité de Defensa y Promoción de Derechos Humanos de La Legua denunció, nuevamente, un caso de abuso policial contra los pobladores de la zona conocida como La Legua Emergencia, ocurrido el pasado jueves 16 de junio. Según denuncia Pamela Peña, a las 14:30 de ese día se encontraba almorzando con su marido J.V. y sus hijos de 11 y 17 años. J.V se encontraba en pijama ya que había trabajado toda la noche. El almuerzo se interrumpió cuando siete funcionarios del GOPE de Carabineros entraron con violencia , “sin mediar palabra alguna, sin mostrar orden judicial, sin esgrimir argumento (…) Como es costumbre en la población, ninguno de los funcionarios portaba su identificación”. De acuerdo al relato, los funcionarios entraron gritando “al suelo, todos al suelo”. Su hijo de 17 años y marido fueron reducidos en el suelo y su hija de 11 años fue recogida por una vecina. Pamela Peña cuenta que, al ser increpados diciendo que en la casa no había nada, los efectivos del GOPE respondieron “¿ah, no? ¿Y esto que traigo yo aquí?”, amenazándola de “cargarla” con droga”.

Durante la revisión del hogar de la familia Villegas Peña el GOPE causó abundantes destrozos, destrozó el computador de la casa y, según denuncia Pamela, desaparecieron ahorros por $600.000 que ella guardaba en un estuche. “Hacia el final del operativo, llegó un capitán de Carabineros de apellido Cerda. Tampoco dio alguna explicación”, denuncian.

El operativo terminó a las 15:30, llevándose al dueño de casa a la 50° Comisaría de San Joaquín. Pamela, junto a su cuñada y a un vecino, partió donde estaba su esposo. “Al día siguiente, en la audiencia de control de detención, el relato que hizo la policía fue completamente falso“, señalan desde el Comité.  Carabineros sostuvo que había visto a J.V. vendiendo drogas afuera de su casa, en plena calle, y que habían ingresado a su hogar para practicar la detención por el delito flagrante. Hasta hoy, J.V. sigue detenido sin haber participado en ningún hecho delictivo.

“La familia Villegas Peña ha sido víctima de una injusticia tremenda, pero que en La Legua no es novedad. Muchas familias han tenido que vivir el calvario de ver a un integrante detenido; han visto violada la intimidad de su hogar por funcionarios que no muestran orden judicial, y han visto cómo el fruto de su esfuerzo desaparece en operativos marcados por la violencia y la arbitrariedad“, señalaron desde el Comité de Defensa y Promoción de Derechos Humanos de La Legua.