La protesta en contra del sistema de ahorro forzoso de los trabajadores en las llamadas AFPs, del pasado Domingo, debe ser sin duda una de las manifestaciones más multitudinarias vistas en los últimos años en todo el país, desde las protagonizadas por los estudiantes en el año  2011, y esperamos que se constituya en el inicio de un proceso ascendente de movilización de los millones de trabajadores que son mensualmente saqueados por este sistema de financiamiento de una economía basada en el consumo mediante el endeudamiento de la población.

Por otro lado, esta protesta seguramente no amedrenta o intimida a las propias AFPs, pero si debe preocupar al ministro Valdés  como conductor del gobierno y a una casta de tecnócratas que durante estos veinte y seis años han administrado los intereses del capital,   mejorando  las condiciones del saqueo a quienes viven de su trabajo en nuestro país, me refiero a personajes bastamente conocidos como los Eyzaguirres, Velascos y Lagos entre muchos otros que con el apoyo genuflexo de los congresistas interesados en prolongar su estadía en Valparaíso, ni siquiera discuten en torno a estas cuestiones importantes para los chilenos, con escasísimas excepciones que les cuestan caro, siendo en general perseguidos por la mayoría hasta provocar su retiro como hemos visto en estos años de “democracia”.

A continuación pretendo demostrar en forma sucinta que este famoso sistema de pensiones, no fue creado pensando en la jubilación de los chilenos,  por el contrario desde el principio su destino al traspasar los fondos de los trabajadores de las antiguas cajas de previsión y el seguro obrero estaba pensado en la formación de un mercado de capitales que, transcurrido los años ha tenido pleno éxito y sostiene una economía falaz y embustera, que sin embargo cumple con la tarea de producir agrado en los chilenos por su acceso al consumo, aunque sea a cambio de la salud mental y los costos sociales que gradualmente aparecen en la superficie de nuestra sociedad, a pesar de la maquinaria de los medios de comunicación y un conjunto de cortesanos que financian su vida desde el periodismo y las opiniones técnicas en la academia.

 Datos clave del Sistema Previsional

-La deuda externa del sector privado al cierre del primer trimestre de este año es de 125.936 millones de dólares (53,3% del PIB), principalmente debido a préstamos a empresas de inversión directa otorgados por empresas relacionadas[1]. Parte de este endeudamiento corresponde al que se produce con las importaciones de productos que son puestos en el mercado para la formación de un estilo de vida de los chilenos. El crédito que otorgan los proveedores especialmente desde el Asia, está basado en las espaldas que significa el capital de los cotizantes de las AFPs colocado en el sector financiero, actuando como garante.

-Al 30 de Junio de este año los fondos de administrados por las AFPs eran 167.836 millones de dólares (69,6 % del P I B), para que podamos imaginar esta cifra la comparamos con el total de las exportaciones chilenas en la minería que en el 2015 alcanzó a los 34.400 millones de dólares incluyendo todos los productos mineros desde el cobre hasta los no metálicos como el salitre.

-El nivel de endeudamiento de los chilenos, directamente relacionado con sus bajos salarios alcanzó a los 10,9 millones de personas y el de los morosos es de 3,86 millones, según la Universidad San Sebastián a partir de la información proveniente de DICOM-Equifax para diciembre de 2015.[1]  El fácil acceso al crédito para las personas es producto de que los dineros de los trabajadores, las AFPs lo colocan en el mercado financiero a tasas de interés anual cercanas a cero, (0%) los mismos dineros que son prestados a los trabajadores a tasas que legalmente pueden alcanzar hasta un 38,86 % para créditos no reajustables de a 90 días de 50 UF y menos[2], constituyéndose en uno de los sistemas financieros más usureros del mundo capitalista.

-Esta economía ultra liberal, permite que cualquier persona o empresa puede realizar una exportación al año de hasta cinco millones de dólares, sin la obligación de liquidar las divisas en el territorio, es decir el comprador puede pagar al exportador chileno donde este le indique, por tanto las cifras de la demanda externa solo tienen valor estadístico y de nuevo son las AFPs las que paran la olla del mercado interno.

 Siete  empresas del grupo Luksic reciben más de $4,35 billones en inversión desde las AFP gracias al ahorro de los trabajadores. Otros grupos que se pueden mencionar son el  grupo Angelini, que recibe sobre $1 billón de pesos en inversiones y el de Matte que recibe sobre los dos billones[4].

Podríamos extendernos mucho más en el rol que juegan estas empresas privadas con fines de lucro en la economía chilena, que si bien es cierto su creación significó uno de los pilares más importantes de esta economía de saqueo, en la cual se practica la desposesión a la mayoría de los trabajadores, es decir no solo se les explota con un salario que no equivale a su trabajo si no que luego se le extrae del bolsillo dinero para la salud, la previsión la educación etc.

José Piñera relata en su libro, “El Cascabel al Gato” una conversación con el ex presidente Jorge Alessandri, que era contrario a la aplicación de este modelo, lo siguiente “don Jorge era un gran partidario de la empresa privada pero no era un liberal”.  La verdad que Piñera sabía lo que significaría en el futuro su proyecto no solamente rechazado por Alessandri si no que por la propia junta que lo postergó por más de un año, porque insistentemente habla de democracia en su libro y es precisamente la concertación que durante estos veinte y seis años ha sido el mejor aliado para las AFPs, por tanto es más correcto decir las “AFPs de la concertación, que de Pinochet”, son precisamente los gobiernos de Lagos y Bachetet que han favorecido a estas empresas con ajustes legales y entregándoles más recursos del Estado dirigidos a beneficios sociales a su administración (bono por hijo cotizaciones de los honorarios, etc).

Si pensamos que la ex señora de Andrade, tuvo responsabilidad respecto de colocar el tema en los medios, no sería malo que tipos como este diputado, que se refugia en su partido, lavaran  un poco su participación en estos años de saqueo a los trabajadores, levantando el proyecto de que Chile suscriba el convenio  102 de la OIT como punto de partida.

Por último, es necesario señalar que los trabajadores que cotizan en este falso sistema de pensiones no se dejen cautivar por conceptos que se ponen de moda para enfrentar este tipo de problemas que ponen en riesgo este fantástico  modelo de acumulación, como el de la gradualidad en la solución del problema, teniendo en cuenta que se encuentran en estudio las   propuestas de la “Comisión Bravo”, que entre otras cosas planteo: ¿Por qué la Comisión no respalda la propuesta de realizar una reforma hacia un sistema de reparto?  Una de las explicaciones que el informe entrega es a lo menos una pieza de humor, cuando dicen: “La Propuesta C transfiere todos los depósitos y ahorros de propiedad de los trabajadores al sistema de reparto, sin compensación por la toma de sus cuentas individuales.  Esta redacción de 23 votos en contra del sistema de reparto y un voto a favor responde a humor y burla teniendo en cuenta que en los primeros días de este año miles de trabajadores perdieron todo lo que habían ganado en el año anterior, sin que nadie les consultara que hicieron con sus fondos.

A la memoria de mi hijo Felipe

[1] Banco Central de Chile

[2] Por Alexander Páez, investigador Fundación Sol El Mostrador 28-03-2016

[3] <www.sbif.cl>

[4] Recaredo Gálvez, investigador Fundación Sol Radio Universidad de Chile 16-06-2016

 


Sociólogo, Fundación Sociedad y Trabajo