La polémica petición de renuncia por parte del ministerio de EducaciónRoxana Pey en su cargo de rectora de la futura Universidad de Aysén, que incluyó una carta de respuesta de Pey asegurando que no renunciaría, concitó el respaldo de dirigentes sociales, académicos, presidentes de federaciones y políticos vinculados a la comunidad universitaria; como el diputado por la región de Magallanes y la Antártica Chilena, Gabriel Boric, otrora líder estudiantil para las álgidas movilizaciones de 2011, con quien conversó El Desconcierto.

El legislador no sólo reafirmó su defensa a Pey, declarando que ella “había iniciado un proceso de transformación en la creación de una universidad estatal nueva en donde se rompía con el modelo de auto-financiamiento y el sistema de admisión por segregación y clase; y eso al gobierno no le gustó, lo complicó”, sino que además acusó a la administración de Michelle Bachelet de no estar aliada con las demandas en educación “pública, gratuita y de calidad”“Creo que las razones que da el gobierno para pedirle la destitución a Roxana Pey apuntan justamente a una tremenda contradicción en lo que implica la defensa de la educación pública. (…) Hoy día el gobierno se constituye como uno de los defensores del actual modelo de educación superior”.

El egresado de Derecho de la Universidad de Chile, continuó: “Yo creo que el gobierno hace rato que dejó de escuchar lo que plantean los movimientos sociales, los rectores, quienes defienden la educación pública en general, y prefiere ceñirse por los designios de Hacienda, de los que defienden que el mercado tiene que permanecer en materia de educación superior, como sus mismos militantes de la Nueva Mayoría”, señaló Boric, poniendo como ejemplo a la rectora de la Universidad de las Américas, Pilar Armanet y Hugo Lavados, rector de la Universidad San Sebastián.

Consultado acerca de cuánto afecta este hecho a la democracia chilena, el parlamentario afirmó considerar que esta es una “pésima señal respecto a la democracia universitaria, no hay una comprensión de lo que es la autonomía universitaria por parte del Gobierno”, añadiendo que “esto da cuenta de que si el gobierno tuviera la posibilidad, destituiría también al rector de la Universidad de Chile, por ejemplo, o al rector de la Universidad de Valparaíso, que han sido críticos con la reforma”.

Para Boric, la situación “no sólo es inaceptable, sino que es una vergüenza”, ya que “si esto hubiera pasado en cualquier otro país de la región, se estaría acusando de autoritarismo”. El diputado considera que “esto es una señal de desesperación y de que no hay convicción por la reconstrucción de la educación pública en nuestro país”. Actualmente el vocero del Movimiento Autonomista continúa participando de manera activa, tanto dentro como fuera del parlamento, en las movilizaciones estudiantiles por las demandas que se arrastran desde hace 10 años.