A la espera de que Contraloría General de la República tome razón del decreto que destituye a la rectora de la Universidad de Aysén, Roxana Pey, el Ministerio de Educación se encuentra contemplando distintas alternativas para su reemplazo. La primera de la lista de Delpiano y en el orden de subrogancia es María Teresa Marshall Infante, actualmente Vicerrectora de Asuntos Académicos, que ha logrado desarrollar fuerte lazos con la élite política local, las mismas a las que el Mineduc aludió en su comunicado, señalando que “diversos actores regionales manifestaron su inquietud al Ministerio de Educación respecto a la implementación y las decisiones en torno a la puesta en marcha de la nueva institución estatal”.

Marshall Infante, quien es trabajadora social de la Universidad Católica y máster en Sociología, se desempeñó como Directora Ejecutiva del CRUCh desde enero del 2012 a diciembre del 2015. En agosto de 2013 la Contraloría General de la República detectó una serie de irregularidades administrativas en su nombramiento. Esto, luego de que la secretaria general de la entidad en ese entonces, Claudia Reyes Gutiérrez, solicitó un pronunciamiento de Contraloría por la “superposición de funciones” entre su cargo y el de Marshall. Además, el contrato de Marshall debió ir a la Contraloría para su examen de legalidad, lo cual no ocurrió según el dictamen del organismo.

En su cargo en el CRUCh, Marshall actuó como promotora de las políticas públicas en educación superior relativas a calidad y acreditación de las carreras. Pese al dictamen de Contraloría, Marshall permaneció como directora ejecutiva del CRUCh hasta diciembre de 2015, cuando asumió en la Vicerrectoría de Asuntos Académicos de la Universidad de Aysén.

Durante esta mañana, María Teresa Marshall asistió a una reunión en el séptimo piso del Mineduc con Alejandra Contreras, jefa de la División de Educación Superior del ministerio, que se suma a otra reunión sostenida hace un mes. Pese a que negó en un inicio que los temas tratados hoy con Contreras fueran relativos a la U. de Aysén, Marshall luego explicó a El Desconcierto que la conversación sólo giró en torno a la oferta académica 2016 de Aysén y descartó que se conversara sobre el recambio de Pey. “Hasta la toma de razón de Contraloría, la rectora Pey sigue en su cargo. Pregúntenle a ella”, señaló Marshall a este medio. Sin embargo, durante la tarde Pey negó haber estado al tanto de esta reunión.

Mariana González, la cuestionada mano derecha de Marshall en Aysén

Llegada en junio de este año a Aysén, Mariana González es, al igual que Marshall, trabajadora social de la PUC y proviene del establishment de CRUCh, donde fue Directora de Estudios desde el 2011 hasta junio de 2016. Hoy ocupa el cargo de Directora Académica de la Universidad de Aysén.

En 2008, Mariana González se encontró en medio de la polémica cuando se reveló que siguió cobrando su sueldo mientras estudiaba becada por el estado en la Universidad de Deusto, en España, durante todo 2007, pese a trabajar en el sector público a honorarios. Esto ocurrió mientras su padre, el PS Rodrigo González, era jefe de la Dirección Jurídica del Ministerio de Educación, cargo que ocupó desde el 2003.

En este gobierno, Rodrigo González llegó como asesor legislativo al Ministerio de Hacienda luego de la salida de Alberto Arenas de la cartera, en mayo de 2015. González es parte del “tercerismo” en el PS, y se le considera cercano a nombres como Juan Carvajal, el otrora influyente jefe de la Secom del primer gobierno de Bachelet, Ricardo Solari y Mahmud Aleuy.

En diciembre de 2015, luego de la salida de un gran número de asesores, partiendo por Harold Correa, Rodrigo González volvió al Ministerio de Educación. En ese momento, la ministra Delpiano lo presentó como “quien se hará cargo de la Reforma a la Educación Superior”. Sin embargo, dejó el ministerio el 11 de julio pasado. Pese a que trabajó en el CUECh en el pasado, González dejó la impresión de ser “la mano de Hacienda” en el Mineduc, considerándose que fue el colaborador de Rodrigo Valdés y Nicolás Eyzaguirre en la misión de frenar tanto el trato preferencial hacia las estatales como los alcances de la gratuidad.

Las redes políticas de la Nueva Mayoría en Aysén

La encargada oficial del enlace de la nueva Universidad de Aysén con el gobierno regional -que no respaldó a Pey y se cuadró detrás de la decisión del Ejecutivo- es Carolina Rojas Flores, militante socialista.

Rojas Flores es esposa de Juan Carlos San Martín, también militante socialista y ex SEREMI de Justicia de la región durante el primer gobierno de Bachelet, quien hoy se desempeña como notario público en Aysén. En marzo del 2014, Rojas asumió como SEREMI de Cultura en la región de Aysén, cargo al que renunció dos años después para asumir como Directora de Vinculación con el Medio y Comunicaciones en la Universidad de Aysén.

Fuentes del Consejo Social Transitorio de la Universidad de Aysén señalan que, desde que asumió en marzo de 2016, Carolina Rojas desarrolló una relación muy cercana a Teresa Marshall. “Ellas operaron desde adentro para llevar sus críticas sobre el desempeño de Roxana Pey a Santiago”, describen. “Está claro que Marshall tiene diferencias con la propuesta de acceso diferenciada para Aysén, porque tiene una visión de excelencia desde el CRUCh que puede llegar a ser excluyente. Tampoco manifestó acuerdo o apoyo a la idea del Consejo Social dentro de los estatutos”, señalan, dos de los puntos que fueron relevados por el Mineduc para pedir la renuncia de Pey.

Como directora de Vinculación con el Medio y Comunicaciones, Carolina Rojas también se encargó de la relación con el intendente, Jorge Calderón (PRSD). En Aysén, Calderón es considerado como un hombre de Patricio Walker, ya que fue nombrado en la Intendencia sin tener una trayectoria destacada o capital político propio, ni muchas redes a partir de su partido, por lo que buena parte de su gestión descansa en el senador.

Desde la Intendencia de Aysén, Calderón lideró el traspaso de los terrenos fiscales donde hasta ahora ha funcionado la Escuela Agrícola de Coyhaique, de propiedad de la poderosa Sociedad Nacional de Agricultura. El SEREMI de Bienes Nacionales, Alejandro Jara, descartó a El Desconcierto que el traspaso del comodato de los terrenos desde la SNA a la U. de Aysén haya causado algún conflicto. “Las aulas donde los niños tienen sus clases no están en los mismos lotes que los que se les entregaron a la universidad”, señaló. Sin embargo, Roxana Pey denunció durante la semana que los terrenos siguen siendo ocupados por la SNA, de lo que estaría al tanto la ministra Delpiano: “ahí hay un conflicto muy grande en la región porque nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato y a pedirle a esas personas que desocupen el terreno”, dijo.