A fines de mayo pasado, cuando anunciaron su retiro del Ministerio de Educación, Revolución Democrática planteó la iniciativa de avanzar hacia un Frente Amplio. En palabras de Miguel Crispi: “No me imagino un frente amplio sin el PPD, sin el PS o el PC, porque la tradición de la izquierda también está ahí. Y porque tiene que ser una coalición que pueda ofrecer gobernabilidad a Chile”. Sobre ese tema y sobre los esfuerzos inmediatos de RD en las actuales municipales, conversamos con Daniela Oberetuter, una de las líderes más llamativas de la nueva generación que irrumpe en la política nacional. Entre 2011 y 2013 fue dirigente estudiantil en Valdivia, donde ingresó a Revolución Democrática. En 2014 fue elegida coordinadora ese territorio y en 2015 ingresó a la Directiva Nacional.

¿Cuál es el balance que puedes hacer hoy de lo que fue la línea de “colaboración crítica” al gobierno de Bachelet?

Nuestro Coordinador Nacional fue tajante sobre nuestra desvinculación de la Nueva Mayoría, estamos proponiendo una alternativa para Chile y esa alternativa no parte en los partidos tradicionales. La idea del Frente Amplio en RD existe hace mucho y es de hecho una de las ideas fundantes del movimiento, no es algo que se nos haya ocurrido hace poco ni es un tema que se haya levantado con la salida del Mineduc.

¿Y cuál fue el sentido, entonces, de la “colaboración crítica”?

La estrategia de la “colaboración crítica” con la Nueva Mayoría tuvo, sin duda, efectos positivos tanto para nosotros como movimiento, como para la Reforma Educativa. No me cabe duda que los compañeros del partido que allí estuvieron ayudaron a tensar hacia la izquierda los proyectos de ley. Diría incluso que en algún momento la agenda del gobierno se vio prometedora en varios temas: el Acuerdo de Unión Civil y el fin del binominal, por ejemplo. Pero el giro conservador con la entrada de la DC tensó todas las agendas hacia la derecha y eso nos hizo reaccionar: no podemos colaborar con un gobierno que es más de lo mismo respecto de la antigua Concertación, que tiene una coalición que se unió para llegar al poder, pero no para defender un programa. Entonces la permanencia de RD en altos cargos del gobierno impide que avancemos hacia el Frente Amplio que soñamos.

¿Sin la Nueva Mayoría?

Nosotros queremos cambiar las cosas, queremos gobernar desde la izquierda y pelear por derechos sociales por los que parte importante de este gobierno no está dispuesto a mover un dedo. Hoy hemos decidido empezar a dar los primeros pasos hacia el Frente Amplio y creemos que eso comienza con la izquierda fuera de la Nueva Mayoría, movimientos y partidos que no estén vinculados a escándalos de corrupción.

Pero hace muy poco se reunieron con Lagos y, más allá de las aclaraciones posteriores de su Coordinador Nacional, la reunión misma podía leerse como una señal política.

Para nada. Nosotros la vimos cómo una reunión más con otros actores políticos, se nos invitó desde Democracia y Desarrollo a una reunión a conversar sobre nuestras propuestas en temas de salud a los que se sumaron temas de Nueva Constitución y lamentamos profundamente que se haya usado para vincularnos a la figura de Lagos, porque estamos bastante alejados de sus posturas. Cometimos un error al pensar que la reunión no se usaría como un guiño a su pre candidatura presidencial, pero somos un partido nuevo y estamos aprendiendo de estos errores. En noviembre tenemos un Congreso Estratégico donde vamos a definir nuestra postura para el 2017, pero hemos sido claros: no estamos por apoyar el proyecto político de la Nueva Mayoría.

Frente Amplio: La total diversidad de la izquierda

En relación a lo anterior, ¿cuál es tu visión de la izquierda y las organizaciones políticas emergentes?

Me gusta el panorama político de la izquierda hoy. Nosotros decidimos dar el paso de convertirnos en partido político como fuerza nueva, pero fuerzas nuevas hay muchas y eso me genera esperanza hacia el futuro. Me ha tocado estar en muchas reuniones representando a RD con compañeros y compañeras del Movimiento Autonomista, de la Izquierda Libertaria, Convergencia de Izquierda u otros espacios como la Fundación Crea o la Fundación Emerge, donde está Cristián Cuevas. Tenemos matices, sin duda, pero no creo que tengan el peso suficiente para impedirnos pensar un proyecto país nuevo e incluso soñar en gobernar Chile juntos algún día. Creo que son, todos ellos, nuestros aliados más cercanos y el inicio del Frente Amplio que soñamos en RD.  Espero que se pueda construir en esa línea y que en los diferentes partidos y movimientos tengamos la madurez política suficiente para proyectarnos hacia el futuro unidos.

Siguiendo con esa línea, ¿cuál es entonces tu visión de lo que debe ser ese Frente Amplio?

Un Frente Amplio que pueda gobernar debe ser lo suficientemente ancho para abarcar la total diversidad de la izquierda. Eso puede implicar compartir un espacio con partidos o movimientos de los que no nos sintamos tan cercanos. Yo lo veo así hacia el futuro y entiendo, por cómo se dan los procesos históricos, que si queremos un Frente Amplio que dure más de un período, hay que construirlo poco a poco, pero a paso firme.

¿Y con amplitud real?

Me refiero a que debe ser una alianza sólida, duradera, con principios y agendas comunes muy claras. Por eso creo que se parte con ir consolidando avances hoy con los que son nuestros aliados naturales y quizás ir pensando en ampliar ese grupo poco a poco (pienso en partidos como el Humanista o el Ecologista Verde). Hay que construir primero una tercera fuerza política que le demuestre al pueblo chileno que hay una alternativa, que esa tercera fuerza crezca, aprenda, se consolide y con ello, se amplíe.

¿Incluso hasta la Nueva Mayoría?

Si nos imaginamos a parte de la actual Nueva Mayoría en ese Frente Amplio, como podría ser el PC, es porque habremos pasado por procesos que nos permitirán rayar la cancha y ser convocantes para el resto y no porque nos amalgamamos con una coalición ya existente que ha demostrado ser un fracaso.

¿Tu pondrías entonces un límite en el PC a la hora de pensar en qué organizaciones de la Nueva Mayoría convocar a este Frente Amplio?

El PC es el partido de la Nueva Mayoría con el que hemos tenido más acercamiento en algunas agendas los últimos años y me parece que es el único partido de gobierno con el que podríamos proyectarnos a largo plazo, por su legado histórico, su tradición popular y por su falta de involucramiento en casos de corrupción. Como dije antes, creo que no nos corresponde convocar a partidos de la Nueva Mayoría a un Frente Amplio, sino ser un espacio de construcción para esos partidos tras haber crecido como Tercera Fuerza. Ese momento no son estas elecciones municipales, ni creo que lo sean las elecciones del 2017. No nos imaginamos una izquierda sin el PC, pero la pregunta es si el PC se piensa fuera de la Nueva Mayoría.

Autonomía territorial

Luego de la legalización en cuatro regiones, han planteado la idea de continuar en ese proceso en plenas elecciones municipales. ¿Cuál es la estrategia respecto de la legalización?

Queremos que Revolución Democrática exista en todo Chile y por eso seguiremos recolectando firmas en todas las regiones en las que aún no nos hemos constituido, nuestras candidaturas municipales son muy acotadas así que no va a interferir mucho con nuestro despliegue necesariamente. De todos modos, creo que los momentos electorales son los mejores para presentar una alternativa política, por lo general la gente no se detiene en la calle a escucharte a hablar de política, pero en período de campaña eso cambia, las personas están un poco más abiertas a informarse y ojalá eso nos permita llegar a más lugares y a que más personas se interesen en nuestro proyecto político.

Esto de cara al 2017, ¿no?

Ser partido no solo nos permite llevar candidatos como RD, sino que también acercarnos a movimientos políticos emergentes, movimientos sociales y otros partidos de izquierda que quieran disputar el poder en el congreso y presentarle una alternativa al país, el 2017 debería comenzar a gestarse el Frente Amplio del que tanto hablamos.

Entiendo que llevarán cinco candidatos a alcalde en estas elecciones municipales. Cuéntanos sobre los objetivos que se proponen en este proceso eleccionario.  

Nuestros objetivos con las candidaturas a alcaldes que estamos levantando son bastante simples: queremos ser una alternativa política en aquellos municipios donde tenemos trabajo territorial, personas de RD trabajando en sus comunas hace tiempo. No queremos aprovechar que somos partido para abrir nuestras candidaturas a quienes no nos den seguridad de que representarán plenamente nuestros principios. Además, somos un partido nuevo y vemos estas elecciones municipales como una etapa de aprendizaje. Llevamos también listas a concejales en muchas comunas y donde no somos partido llevamos candidatos como independientes. Tenemos muy buenos candidatos y candidatas y creo que varios darán la sorpresa en sus comunas.

Tu eres la Coordinadora de Acción Territorial de Revolución Democrática. Entendiendo que las prácticas políticas en el nivel territorial es algo que preocupa a muchas de las organizaciones más nuevas. ¿Cuáles son las principales líneas que definen su concepción del trabajo político en este ámbito?

Sin duda que el trabajo territorial es algo complejo hoy en día. De ese trabajo es de lo que depende el despliegue político de cualquier movimiento o partido y es difícil insertarse, por diferentes motivos. El principal, creo yo, es el poco valor que le da la ciudadanía hoy a las organizaciones locales, lo que nos lleva a una falta de interés en trabajar “desde lo pequeño”, desde la comuna, desde el barrio y, por tanto, se pierde la posibilidad de incidir desde el núcleo mismo de la política: el territorio, donde viven trabajadores y trabajadoras, estudiantes, niños, jóvenes, adultos mayores. El territorio es donde nuestras ideas deben convertirse en sentido común. El territorio organizado es comunidad organizada. Sin ir más lejos, el desinterés lo vemos en elecciones como las municipales, donde vota muy poca gente por las autoridades que toman las decisiones que afectan más directamente en nuestra vida diaria. Hay que construir un proyecto con el que la gente se sienta representada, tanto en su comuna o en su región, como a nivel país. Por eso en RD buscamos trabajar de forma descentralizada, donde la acción política se hace desde la experiencia local y la autonomía territorial y desconcentrando el poder. Queremos una forma de participación política donde no exista más la lógica del centro-periferia o Santiago-regiones, solo así concebimos una nueva democracia.