Esta martes 2 de agosto se discutió y votó en la Cámara Baja el Proyecto de Ley que crea el ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Luego de cuatro meses de estudio en las comisiones de Cultura y Hacienda, el proyecto fue aprobado con 109 votos a favor y una abstinencia.

Dentro de las intervenciones parlamentarias, una de las más aplaudidas por los asistentes fue la del diputado independiente por Magallanes y la Antártica Chilena, Gabriel Boric. En su discurso, el legislador citó al teórico marxista Antonio Gramsci para destacar la importancia del tema en la sociedad, según señaló.

Sin embargo, Boric denunció que “en Magallanes parte importante de sus demandas no fueron recogidas. (…) la composición propuesta deja en minoría a nuestros habitantes prehispánicos, como son las comunidades Yagán y Kawésqar, ya que ambas debieran tener representación en el Consejo Regional, como también los Huilliches que hoy viven en el territorio”, mostrándose preocupado también por el “carácter transitorio del Consejo de Pueblos Originarios, institución que queda sujeta a la creación del anunciado Ministerio de Pueblos Indígenas, cuyo texto legal se encuentra recién en primer trámite constitucional”. 

Asimismo, aprovechó la tribuna para dar a conocer su descontento con los cuestionados procesos de financiamiento de proyectos culturales dependientes de los Fondos concursables, señalando que “no sólo ha ido consolidando una relación clientelar entre el creador y el Estado, sino que también ha construido un sistema macabro de competitividad entre pares que es único en Latinoamérica”.

En la misma línea, el parlamentario aseguró que “este tipo de herramientas son paradigmáticas de la transición y no debieran perpetuarse de manera irreflexiva. (…) El Ministerio de las culturas no puede terminar siendo el edificio de los FONDARTS”, proponiendo la creación de “nuevas condiciones de producción, relación, circulación y mirada a nuestra memoria”.

De la misma forma, el diputado Boric abordó el acceso y derecho real a la cultura, recordando la masiva paralización de funcionarias y funcionarios de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos que, según señaló en su intervención, fue “invisibilizada por la prensa”. “Sus demandas no tenían que ver con sueldos ni cargos, sino con el rol que se otorga a este actual servicio. ¿Son tan poco importante los servicios públicos como DIBAM? ¿Cuál es la razón por la cual éstos organismos poseen una invisibilidad radical?” preguntó a los asistentes en la sala.

“El ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio debiera ser un espacio para disputar la hegemonía de la elite. Una elite, que en los últimos años ha ido perdiendo el consenso, la hegemonía que ejercía sobre nuestra sociedad. Poco a poco se va convirtiendo en clase dirigente perdiendo su carácter de dominante”, concluyó el legislador antes de votar a favor del proyecto y cerrar su intervención resaltando la importancia de disputar la pluralidad en un Chile cuyo actual modelo político, económico y social de carácter neoliberal, según dijo, “privilegia y fomenta el individualismo por sobre la acción colectiva”.

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