A tan sólo 15 kms de la Reserva Mundial de la Biósfera y Parque Nacional de Torres del Paine, uno de los cinco lugares mas bellos del planeta según el National Geographic, el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA) de Magallanes aprobó el establecimiento de un vertedero de residuos orgánicos y químicos provenientes de las pisciculturas de salmón ubicadas en río Hollemberg, distante a 22 kms de Puerto Natales, Patagonia chilena.

Este sui generis proyecto industrial que afectará una de las más singulares y valiosas áreas de la biodiversidad mundial, -la cual es parte del Programa del Hombre y la Biósfera de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura)-, fue ingresado por la empresa  Salmones Magallanes (Acuimag) bajo el argumento de promover el  “mejoramiento de los suelos en base a la aplicación de abono orgánico correspondiente a  la piscicultura del río Hollemberg (sic)” (1).

Este proyecto empresarial de duración indefinida, el cual abarca un área de 295 hectáreas de la Estancia Lourdes, propiedad del estanciero José Kuzanovic, tuvo la aprobación express  de parte de la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) de la región de Magallanes y Antártica chilena, integrada por el intendente Jorge Flies y sus 11 alineados secretarios regionales ministeriales.

Esta iniciativa contempla el transporte de 30-50 toneladas diarias de lodos mediantes camiones, depositándose posteriormente 100.000 litros por hectárea en las praderas mediante aspersión. Según la CEA regional, este proceso no revestiría riesgo alguno (ibid.).

Los lodos provendrán de la limpieza de las aguas de recirculación de las pisciculturas. Están compuestos por  fecas y mortalidades de salmones, alimentos no consumidos y residuos químicos utilizados en los procesos de alevinaje (crianza de  peces juveniles) y smoltificación (proceso que prepara al pez para vivir en el medio marino). Los lodos serán concentrados en un área de 216 hectáreas, “excluyéndose  como zonas de depósitos, las zonas de vegas, con madrigueras y hallazgos arqueológicos” (ibid.).

¿Comienza la “ruta de las fecas del salmón” en Torres del Paine?

Uno de los impactos inmediatos para la vida social y económica de los habitantes de la provincia de Ultima Esperanza, derivará del  tráfico de los camiones que trasladarán por 120 kms los residuos orgánicos y químicos desde las pisciculturas salmoneras de río Hollemberg hasta el vertedero de la Estancia Lourdes. Lo sorprendente es que estos transportes de material biológico, utilizarán la misma ruta por donde circulan miles de turistas nacionales e internacionales durante la temporada alta de visitas, caminos que también son utilizados para la realización de circuitos de turismo de intereses especiales ( ej. observación de aves, fotografía paisajística, etc).

Ganaderos y agricultores locales se encuentran preocupados por los potenciales impactos provenientes de los lodos que se irrigarán en las praderas de la Estancia Lourdes, tales como la contaminación por cloruros y metales pesados de cuerpos de aguas superficiales, como lo son el lago Toro (el más grande de la Patagonia) y el río de Las Chinas, o la posibilidad de contaminar las napas subterráneas.

A lo anterior se suma el hecho que los poderosos viento patagónicos,- junto con difundir olores-, también lo hagan con las partículas de polvo que contienen sales y metales pesados, contaminando  suelos, campos ganaderos y aguas superficiales.

Tania González, directora  regional de la Dirección General de Aguas (DGA), señaló  que “de acuerdo a la información entregada por los titulares, sumada a la que tenemos de estas zonas, vimos que no hay afectación, y que por eso no hubo problema en aprobarlo desde el área que nos compete” (ibid)

Los operadores y guías de turismo, junto a ganaderos, alertan sobre  las plagas de vectores,- roedores e insectos que atraerá el vertedero -, así como la llegada de especies carroñeras y oportunistas tales, como caranchos (Caracara plancus)  y bandadas de gaviotas dominicanas (Larus dominicana), las que junto con desplazar a la avifauna local, afectarán a las pariciones de corderos.

¿Vertedero de lodo: Emisor neto de gases de efecto invernadero?

Tanto el empresariado salmonero como los funcionarios del SEA  regional, quieren hacer creer a la población que los lodos no son residuos orgánicos y químicos, sino inocuos “mejoradores de suelo” o “insumos”. La realidad es que estos lodos presentan altas concentraciones de cadmio y zinc, junto a otros minerales pesados, así como sales y químicos productos de los procesos de alevinaje y smoltificación. Ello obliga a analizar sus efectos contaminadores en los suelos, aguas y la salud pública y animal.

En forma paralela, el tratamiento de las agua residuales y la dispersión de la fracción sólida de los lodos en el vertedero, además de generar malos olores, serán aportadores netos de gases de efecto invernadero, como lo son el CO2 y el metano (23 veces más dañino  para la capa de ozono que el C02). Por ello, ¿La autoridad ha evaluado el aporte de este vertedero privado a la huella de carbono de una región tan prístina y clave para el planeta como lo es Magallanes?

Lodos de salmón para una agricultura holística en suelos patagónicos

Frente a los crecientes cuestionamientos de la comunidad de Puerto Natales, operadores y guías de turismo, ganaderos, comunidades Kawesqar, pescadores y movimientos sociales, -lo cual significó una masiva marcha de rechazo por la calles de esta ciudad patagónica el 25 de junio pasado- , Oscar Garay, gerente de farming de Acuimag, señaló que el proyecto de vertedero  “está lejos de ser contaminante y que, por el contrario, busca generar un efecto positivo” (ibid.). Bajo la óptica que éste es un negocio entre privados,  Garay indicó que  la ocupación de la Estancia Lourdes se debe a que el propietario desea mejorar la calidad de su suelo con los lodos de salmón, ya que está “desarrollando agricultura orgánica y holística (sic) en la zona”. El gerente de Acuimag aseveró que “Los suelos de acá son bastante malos, la capa vegetal es muy pequeña, y después hay arena, arcilla y roca. Estamos haciendo algo que va a mejorar su calidad”.(ibid.)

Lo que no señala Garay, es que la industria de monocultivos salmoneros se encuentra en pleno proceso de expansión productiva y territorial en Magallanes, pretendiendo triplicar en los próximos 4 años las actual producciones, de manera de alcanzar las 100.000 tons anuales.

Esto implicará el crecimiento exponencial de los desechos industriales líquidos y sólidos en el área, con insospechadas consecuencias sanitarias y ambientales. Importante es recordar que la región de Magallanes en general y Puerto Natales en particular, no cuentan con vertederos con permisos sanitarios específicos para la recepción de desechos industriales.

Puerto Natales sin salmoneras: Comunidad vigilante y movilizada

La reciente aprobación gubernamental de un vertedero de residuos industriales en las cercanías del parque nacional y reserva mundial de la biósfera de Torres del Paine, sólo puede ocurrir en una republiqueta salmonera. Esto vuelve a evidenciar, tanto la incompatibilidad existente entre las actividades de turismo, los derechos de las comunidades locales y la expansión de éstos monocultivos industriales intensivos, como las complicidades existentes  entre empresarios, políticos y funcionarios de los diversos servicios públicos regionales.

¿Es aceptable que la mega industria salmonera por la “vía de los hechos consumados”, como son las solicitudes de 450 nuevas concesiones costeras y de derechos de uso de agua dulce, estén modificando la actual vocación productiva de Magallanes (turismo, ganadería y servicios) y el uso de su territorio, sin que la ciudadanía, comunidades, pueblos originarios y sectores productivos locales sean informados, consultados ni participen en discusión alguna?

Hoy, la comunidad de Puerto Natales sabe que de continuar la actual “industrialización salmonera ” autoritaria sobre su territorio y recursos naturales (pesca, agua, territorio, mano de obra y borde costero), proceso a través del cual el distante Estado centralista y los sectores financieros nacionales e internacionales, intentan transformar a Magallanes para el 2030 en uno de los principales productores mundiales de salmón de cultivo, el destino de sus zonas costeras será el mismo que hoy caracteriza social, sanitaria y ambientalmente al archipiélago de Chiloé, convertido después de 25 años de ocupación, en un vertedero industrial.

Para detener el avance de este “cáncer” que está destruyendo las costas del sur de Chile, sólo queda informarse, organizarse, movilizarse y presionar al gobierno central para lograr en una primera etapa, una moratoria a la expansión territorial y productiva de estos monocultivos industriales. Ello sólo se podrá conseguir estableciendo una amplia alianza de movimientos sociales, comunidades costeras y pueblos originarios de Magallanes, Aysén, Chiloé, Valdivia, Los Ríos, Araucanía y Bio Bio.

Un papel complementario le cabe al trabajo de campaña coordinados con las organizaciones ciudadanas y de consumidores de salmón en los mercados internacionales, -especialmente Estados Unidos y la Unión Europea-, de manera que ambos puedan ejercer su derecho a optar informadamente al momento de comprar en supermercados y restaurantes, haciéndole sentir su rechazo a la destructiva e irresponsable  industria salmonera que opera con base en Chile.

Referencias

1.Moreno,V. Proyecto de vertido de lodos de salmonera a 15 kms del límite del Parque Torres del Paine desata preocupación en la zona. El Mercurio.B14. Economía y Negocios, 31 de junio 2016, Santiago de Chile.


Médico Veterinario. Director Ejecutivo Centro Ecocéanos