Reconociendo el papel que tienen los medios de comunicación y la prensa en particular, como organización que se dedica a la defensa y promoción de los derechos humanos de las mujeres, rechazamos enérgica y categóricamente  el tratamiento que otorga el diario The Clinic en su portada del 4 de agosto, que en términos gráficos, denigra la figura de la Ministra de Justicia, Javiera Blanco, llamándola a preocuparse de los “pendejos”.

La relevancia de los medios de prensa como escenarios donde se debate e informa a la ciudadanía es vital para el funcionamiento y desarrollo de las democracias. La libertad de expresión y de información son derechos fundamentales que deben están protegidos y resguardados en un Estado de Derecho, pero esto no significa que a través de la prensa se pueda denostar y agredir a las mujeres.

El titular y la fotografía de la portada del diario de fecha 4 de agosto, constituye un atentado contra la dignidad y los derechos de las mujeres, perpetúa y profundiza los estereotipos de género que están a la base de la violencia y denigra el rol de las mujeres como sujetas de derechos y actoras políticas, desvirtuando la importancia del rol que le corresponde a Javiera Blanco como Ministra de Justicia en el tratamiento y protección de la infancia. La discusión actual exige un debate que esté a la altura de las circunstancias y portadas como estas no contribuyen a darle la seriedad que requiere el debate y las soluciones en torno a las vulneraciones de derechos de sufren niño/as y adolescentes de nuestro país.

Los medios de comunicación deben ejercer el rol de informar a la ciudadanía respetando un marco mínimo de ética profesional en el ejercicio del periodismo y, tal como lo mandata la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, en uno de sus articulados sostiene que se debe “alentar a los medios de comunicación a elaborar directrices adecuadas de difusión que contribuyan a erradicar la violencia contra la mujer en todas sus formas y a realzar el respeto a la dignidad de la mujer”.

Los medios de comunicación deben informar sobre las principales preocupaciones de derechos humanos que ocurren en el país, pero recurrir a portadas como estas, es banalizar la discusión, abriendo la puerta a formas de violencias simbólicas que tienen su efecto en las altas tasas de violencia de género que presenta nuestro país.

El ejercicio de la libertad de expresión y el uso de recursos como la ironía y la irreverencia no pueden transformase en una justificación para agredir y cosificar a las mujeres. La ciudadanía exige una mejor democracia y un debate coherente y responsable que se constituya en un aporte en discusiones de tanta relevancia para el país.

Las mujeres exigimos ser tratadas con respeto y participar de la vida pública y política sin que se nos denigre por nuestra condición de género.

Alertamos a los medios de comunicación sobre la denostación de los liderazgos femeninos, por la implicancia que ello puede tener en la construcción de una cultura de derechos humanos y de respeto y dignidad hacia las mujeres.