Hoy cierran las inscripciones para las elecciones de la CUT, que se realizarán el próximo 25 de agosto. Los votos de los aproximadamente 700 mil afiliados se ponderarán dividiendo el número de afiliados registrados en la CUT de cada organización base por el número total de dirigentes de ella. La batalla será por conseguir la mayoría en el Consejo Nacional de la CUT, instancia donde se elige finalmente a la o el presidente.

Las apuestas nacionales para la emblemática multisindical están lideradas por Arturo Martínez (PS), Barbara Figueroa (PC), Nolberto Díaz (DC) y Andrés Giordano (Independiente). Al igual que en 2012, la Nueva Mayoría llega dispersa y cruzada por tensiones que se mostraron públicamente durante la tramitación de la reforma laboral, pero todas las proyecciones apuntan que la principal disputa estará dentro de las opciones de la coalición oficialista.

La incógnita es la votación que obtendrá la opción independiente que representa Andrés Giordano, presidente del Sindicato Starbucks, que acompañado de figuras como Claudia Muñoz (Sindicato de Aguas Andinas) y Leandro Cortez (Sindicato de Ripley, que en las elecciones pasadas postuló junto a Nolberto Díaz) apuntan a construir una fuerza independiente y de izquierda a largo plazo.

Aparte de la disputa dentro de la Nueva Mayoría, otro deja vu de las elecciones del 2012 son las dudas hacia la transparencia del padrón electoral. Hasta el cierre de esta edición este aún no se entregaba, lo cual está contemplado en los estatutos: el Colegio Electoral tiene como último plazo el 21 de agosto, cuatro días antes de la elección. El órgano electoral está conformado por 15 consejeros nacionales, la Secretaría General y la Secretaría de Organización de la CUT, lo que también despierta suspicacias: el secretario general es Arturo Martínez, quien es a la vez candidato, y el secretario de organización es Guillermo Salinas, pareja de Bárbara Figueroa e influyente figura para el sindicalismo del PC.

Las listas disputarán los votos de los 340 mil trabajadores que aportan cerca de 3 mil sindicatos. A esto se suman los trabajadores públicos, que aportan otros 320 mil a través de la Anef y los distintos gremios de la salud. A continuación, las definiciones de los principales candidatos:

Andrés Giordano, (IND) presidente del Sindicato Starbucks: “Queremos romper con la lógica de los consensos con los partidos de gobierno”

“Esencialmente, el diagnóstico que tenemos es sobre el modelo de sindicalismo que construyó el plan laboral de la dictadura y se continuó en democracia. Tiene que ver con una CUT construida por y para los partidos, primero el PS y el PC. Hoy la CUT está oxidada y ha llevado al mundo de los trabajadores a distintas derrotas. Queremos romper con la lógica de los consensos con los partidos de gobierno, que se ha dado en las últimas décadas, salvo en el gobierno de Piñera. Somos muy críticos de este estilo de conducción que nada tiene de autonomía, contraviniendo a los principios básicos del sindicalismo. Y no es sólo hacia afuera, el modelo interno de trabajo es una CUT antidemocrática, verticalista, que no es participativa. Hay muchas decisiones que ni siquiera pasan por el consejo de la CUT, mucho menos por las bases. Queremos convocar a un congreso refundacional, y un principio importante es el del voto universal”.

Nolberto Díaz (DC), actual vicepresidente CUT: “Nuestra expectativa es ganar”

“Lo que hemos hecho es colaborar lealmente con la CUT desde su fundación. La nuestra es una lista amplia, unitaria, autónoma, que busca sobre todo la unidad del movimiento sindical, pero sobre la base de la autonomía de los gobiernos y partidos. Nuestro principal propósito es terminar con el plan laboral y poner fin a las AFP. Valoramos la presencia de otras listas, nos habría gustado formar algo mucho más unitario. No nos cerramos a la posibilidad de trabajar a futuro. Tenemos un desafío: hacer crecer la CUT, y eso pasa por hacer que mucha gente que se apartó durante los últimos años vuelva a la CUT.

Requerimos la unidad del movimiento sindical y para eso se necesita generosidad, porque cuando uno ve los debates se hace más acento en lo que nos separa que en lo que nos une, que en la reforma laboral o en el fin de las AFP es mucho más. Nuestra expectativa para las elecciones es ganar, por supuesto”.

Bárbara Figueroa (PC), va por la reelección: “No pretendemos hegemonizar el Consejo Nacional”

“No vamos a la reelección: vamos a la competencia, a disputar la CUT. En el marco del proceso que se ha desarrollado en los últimos 5 años, con una estrategia sindical que puede ser más o menos valorada, hemos logrado un reconocimiento de la CUT que es muy importante para poder seguir posicionando al sindicalismo como un actor que permita que se consoliden los cambios en Chile. Asumimos este desafío no sólo como reafirmar una conducción, sino principalmente ser contribuyentes a un proceso de incidencia del mundo sindical en pos de los cambios que Chile se ha planteado para este periodo. Se pueden elegir 45 consejeros, pero lo más probable es que presentemos una lista más acotada para dar la señal de que necesitamos de todas y todos, de que no pretendemos hegemonizar el Consejo Nacional ni buscar un control absoluto, sino que desde una contribución diversa avanzar”

Arturo Martínez (PS), ex presidente CUT 2000-2012: “Todavía puedo seguir aportando”

“Nosotros no andamos buscando diferenciarnos de nadie, nosotros apostamos y hemos apostado siempre por un sindicalismo de base, creemos que es necesario tener un sindicalismo mas autónomo, mas independiente, que si bien tiene una visión política del país, pero no se casa con ningún partido ni credo religioso. La CUT tiene que liderar o ser parte importante en el proceso de cambio que el país necesita. no puede estar afuera de ninguna accion, no podemos ni debemos ni se justifica que no estemos en la pelea contra la AFP.

El sindicalismo tiene sus problemas. Tenemos una ley laboral muy mala pero también hay una forma de hacer sindicalismo que no ha ha logrado reencantar a los trabajadores. Y uno tiene que hacerse cargo de eso, pero uno solo no es el que hace sindicalismo, uno hace todo lo que puede. Yo creo que todavía puedo seguir aportando desde donde quede. Yo no estoy postulando aquí a la presidencia, yo estoy postulando a salir entre los 45 dirigentes elegidos. Yo no soy de esos dirigentes que anda a atacando a otros, yo los respeto a todos”.