Quizá a pocos les sorprenda a estas alturas, pero este viernes se dio a conocer nuevamente un grave caso de colusión en la industria de los medicamentos que involucra a tres importantes laboratorios de medicamentos inyectables en un negociado que duró diez años.

La denuncia la realizó la Fiscalía Nacional Económica (FNE) ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) contra los laboratorios Biosano, Fresenius Kabi Chile y su filial Laboratorio Sanderson, que fijaron condiciones y acuerdos ilegales para presentarse orquestadamente en las licitaciones de Cenabast (Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud) para adquirir ampollas. Ahora arriesgan multas que alcanzan los 17 millones de dólares.

Las ampollas son medicamentos inyectables contenidos en envases de pequeño volumen y pueden contener  analgésicos, anticoagulantes, antinflamatorios, antibióticos, entre otros. Lo que hace más grave esta noticia es que estos tres laboratorios son los únicos productores de ampollas en Chile, según informa la FNE. A su vez, Cenabast es el principal comprador de ampollas en el país pues agrupa la demanda de medicamentos del sector público.

El modus operandi

¿Pero en qué consistió el negociado? Los tres laboratorios denunciados ante el TDLC, Biosano, Fresenius Kabi Chile y su filial Laboratorio Sanderson, definían todos los detalles de su participación en la licitación de Cenabast y acordaban de ante mano quien debía adjudicarse la entrega de medicamentos por la que debían competir, si hubieran obrado de manera legal.

De esa manera, el cartel acordaba precios de referencia para sus ofertas a Cenabast y determinaban qué laboratorio ganaría la licitación.

Esta obra de ingeniería delictual se extendió, según la FNE, entre 1999 y el primer semestre de 2013. En ese período, la Cenabast requirió más de un millar de veces los medicamentos comprometidos en la colusión.

La FNE pide una multa cercana a los 17 millones de dólares entre dos de los tres laboratorios. Biosano se libró del posible pago pues se acogió al beneficio de la delación compensada: colaboró en la investigación para obtener ciertos beneficios al momento de las condenas. La multa solicitada entonces se reparte entre Sanderson (18 mil Unidades Tributarias Anuales) y Fresenius Kabi Chile (2 mil UTA), equivalente a un total de casi 17 millones de dólares.