Los estudiantes del Liceo Industrial de Antofagasta no han tenido un año tranquilo, ya que sus clases con recurrencia han sido interrumpidas por gases que provienen de fuentes inciertas, problema que viene arrastrándose desde el 2015 y que, a pesar de las denuncias, las autoridades no han podido ser capaces de entregar una solución concreta.

El pasado miércoles, los alumnos organizados y con el apoyo de funcionarios, optaron por manifestar su descontento lanzando huevos a la Intendencia de Antofagasta para que “así sientan lo que es vivir con malos olores”.

La protesta fue advertida por los transeúntes del centro y la noticia fue viralizándose a través del hashtag “#NoMásGases”, hasta finalmente recibir la atención de casi todos los medios de comunicación regionales.

Tras esto, la alcaldesa de Antofagasta, Karen Rojo, expresó su apoyo al Liceo Industrial y programó un viaje a la capital para dar a conocer el problema a la ministra de Salud. Asimismo, el concejo municipal votó para contratar una empresa externa con el objetivo de determinar el origen de los gases tóxicos.

Diego Carvajal, presidente del Centro de Estudiantes agradeció el apoyo brindado y expresó al respecto que “toda ayuda es bienvenida y si logramos lo que queremos, es una lucha ganada”.

Por el momento, el Liceo Industrial de Antofagasta continuará en paro hasta conseguir soluciones definitivas que mejoren la calidad del aire del lugar. Mientras tanto, los alumnos llevan a cabo originales formas de manifestación con el fin de no bajar los brazos, tales como, recreaciones teatrales en espacios públicos, bailes y caravanas con los apoderados.