Por primera vez en su historia, la agrupación de trabajadores Alternativa Obrera se presenta a las elecciones internas de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) que por estos días ya cuenta con 6 listas postulantes a la dirigencia de la instancia. En el diagnóstico que hace esta agrupación con tres años de vida, es que la burocracia de la central, al estar compuesta por muchos dirigentes que no trabajan ni tienen sindicatos bases reales, imponen una política de conciliación con empresarios y gobiernos, que es ajena a las necesidades de la mayoría de los trabajadores de este país, que soportan condiciones precarias y de explotación, ya que solo votan los dirigentes y las bases no tienen un mecanismo para hacer pesar su voz.

Es una lista compuesta por tres dirigentes, encabezada por Edward Gallardo Basay -Vocero Nacional del Sindicato SCM desde la división el Teniente de Codelco en la VI región, también Director Nacional de la Confederación de Trabajadores del Cobre y actual Consejero Nacional CUT-, Simón Bousquet -presidente del Sindicato del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM)- y Antonio Paez -dirigente del Sindicato de Starbucks de la V Región-.

“Para recuperar el protagonismo, enfrentar los ataques y abusos patronales, triunfar en nuestras demandas y fortalecernos, la CUT debe romper con el gobierno, empresarios y su parlamento, y alentar la confianza, combatividad y auto-organización de las bases, así como la unidad con estudiantes, mujeres, pobladores, mapuche, y en general, con todos los oprimidos”, asegura Edward Gallardo.

El programa alternativo, obrero y de base

La lista, omitida por la prensa del duopolio, manifiesta en su programa que “lentamente, con dificultades y contradicciones, con métodos de lucha y combatividad, diversos sectores están haciendo nuevas experiencias. La conducción de la CUT está ausente de las huelgas y paros que enfrentan la intransigencia empresarial, la represión y la burocracia gubernamental, y lleva a una CUT desmovilizada, pasiva, y alejada de las necesidades y experiencias que hacen cientos de miles”.

Para revertir esta crisis, entre otras cosas, impulsan el voto universal. Es decir, que todos los afiliados puedan votar, para alentar la participación y la confianza de los trabadores en sus propias fuerzas. Otro eje del programa apunta a una perspectiva clasista, que desconfía de gobiernos y empresarios. El llamado que hacen es a confiar sólo en las fuerzas de los trabajadores, en sus métodos de lucha y a tomar en sus manos la tarea de conquistar demandas fundamentales como No Más AFP, echar abajo el código laboral de la dictadura y luchar junto con los estudiantes por la Renacionalización de los Recursos Naturales. Para ello consideran imprescindible democratizar el principal organismo de los trabajadores en Chile y llaman a la refundación de la
Central Unitaria de Trabajadores para estar a la altura del momento histórico que vive el país.

Su llamado es a ir más allá de estas elecciones y de la coyuntura, dado que la recuperación de la CUT es una tarea de largo aliento. Los trabajadores agrupados en Alternativa Obrera se organizan para levantar una alternativa de combate, de base y clasista, que fomenta la organización de la base en cada sindicato, haciendo el llamado, no sólo a recuperar los sindicatos que estén dirigidos por burócratas, sino que también a discutir las elecciones CUT y su programa para que los trabajadores se hagan parte de esta lucha que les pertenece.