Durante un discurso realizado esta semana en la ciudad de Detroit (Michigan), el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, presentó su plan económico que promete “la mayor revolución fiscal” desde la presidencia de Ronald Reagan (1981-1989).

En declaraciones recogidas por Bloomberg, Trump acusó al presidente Obama y la candidata demócrata Hillary Clinton de “matar puestos de trabajo y suprimir el crecimiento económico de Estados Unidos”.

“Cuando tome posesión del cargo, emitiré una moratoria temporal para frenar nuevas regulaciones”, dijo Trump, añadiendo su intención de romper el Acuerdo del Clima de París alcanzado a finales de 2015, que busca frenar el calentamiento global, ya que, a su juicio, “desincentiva la inversión empresarial y la creación de empleo”.

En su discurso, Trump expreso que fomentará las exportaciones de energía de Estados Unidos, reduciendo el papel del gobierno federal en la política energética y ambiental, ya que estas son responsables de la caída de la industria del carbón en EE.UU.

A su vez, el candidato a la Casa Blanca se refirió, una vez más, a uno de sus ejes de campaña, la política comercial y su rechazo a los tratados comerciales internacionales por sus nefastos efectos sobre los trabajadores estadounidenses”.

“Tengo un objetivo fundamental, quiero que los trabajos y la riqueza se queden en EE.UU.”, recalcando que de llegar a la Presidencia sacaría a EE.UU. inmediatamente del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y renegociaría el tratado de libre comercio de Norteamérica (TLCAN), sellado con México y Canadá hace dos décadas.