Este martes por la noche, Michelle Bachelet intentó salir al paso de la necesidad ciudadana de un nuevo y mejor sistema de pensiones. A través de una cadena nacional que duró un poco más de ocho minutos la Presidenta hizo propuestas para mejorar el funcionamiento de las AFP, sumándole una estatal y algunos cambios.

Sin embargo, su anuncio no provocó el consenso de todos puesto que se mantiene el sistema de AFP tal como está ahora sólo que con algunas mejoras. Desde distintos sectores el anuncio despertó críticas, sobre todo, desde los actores que están proponiendo cambios importantes en el sistema. Uno de ellos fue Luis Mesina que catalogó las propuestas como un gesto a la ciudadanía pero aseguró que el tema es dejar fuera del mapa a las AFP.

Los principales cambios propuestos por Bachelet se pueden resumir en el fortalecimiento del carácter solidario del sistema con uno mixto y tripartito en que empleador, Estado y empleado realizan su aporte. En esa línea, será el empleador el responsable de aumentar gradualmente en 5 puntos porcentuales la tasa de cotización en un plazo máximo de 10 años.

Según Bachelet, este cambio lograría fomentar el ahorro colectivo solidario pues una parte de la recaudación aumentaría las pensiones y otra estaría destinada a lograr más equidad en las pensiones de los trabajadores que actualmente están trabajando.

Por otra parte, y quizá en la propuesta que más críticas obtendrá desde los sectores ligados a las AFP, se pretende que las empresas devuelvan al cliente el cobro de las comisiones cuando registren pérdidas en su rentabilidad.

Llegando al final de su discurso, la Presidenta explicó que se seguirá el camino para la creación de una AFP estatal y que, gradualmente, se obligará a trabajadores independientes a la cotización. En cuanto a las diferencias que hay en el sistema por concepto de género, Bachelet dijo que usarán una sola tabla de mortalidad para terminar con la discriminación que afecta actualmente a las mujeres.

Al concluir la cadena nacional, Bachelet hizo un llamado a un “acuerdo nacional” respecto a esta discusión. “Como Presidenta, buscaré y promoveré con todas mis fuerzas un entendimiento, iniciaré a la brevedad las conversaciones con los trabajadores, los empresarios, los académicos, los representantes del mundo social, del mundo político de Gobierno y de Oposición, de manera de acordar una propuesta con un amplio acuerdo”, cerró la mandataria.

Las reacciones

Como era de esperar, la aparición de Bachelet en el debate de las AFP generó discusión. Desde el movimiento social la principal crítica fue que bajo esta propuesta se mantiene sin alterar demasiado el sistema de las AFP.

Luis Mesina, en conversación con Cooperativa, comentó que “la Presidenta ha dicho sí más AFP y nos preocupa porque no hay referencia a los gobiernos corporativos, es decir a la administración de los fondos de pensiones, que es lo que más preocupa”. 

El vocero de la organización No + AFP reiteró el llamado a la marcha del 21 de agosto y al cacerolazo de este miércoles y explicó que gracias a las movilizaciones el mundo político está intentando alinearse con la ciudadanía. “Esto es lo que logra la ciudadanía cuando se une y participa, cuando demanda del Estado una respuesta concreta. Valoramos ese gesto, por supuesto que lo valoramos, sin embargo lo consideramos altamente insuficiente porque muchos de los aspectos que se señalaron no apuntan a la demanda más sentidas de la movilización”. 

Para Mesina el cambio en la tabla de mortalidad es lo más importante. “El tema de la mujer es lo más relevante, que se acabe esa parte de discriminación por el castigo que se le hace a los años de jubilación de la mujer”.

Otro que reaccionó con escepticismo ante las ideas del gobierno fue Gabriel Boric. A través de su cuenta de Twitter, el diputado por Magallanes dijo que la “AFP estatal no tiene sentido. Ninguno. Es el Estado actuando como un privado más. Pensiones no aumentarían ni un $ (peso) por esto”.

Respecto al aporte del empleador -que subiría en 5 puntos porcentuales- el diputado se preguntó: “Ojo con marearnos con aporte del empleador. ¿Cómo hacemos para que este aporte no se traspase con el tiempo al salario? Complejo”. Además, aseguró que la “propuesta requiere más detalles” poniendo en tela de juicio la afirmación de que se trataría de un sistema mixto. “Más que mixto propiamente tal, corrige excesos de sistema de capitalización”, explicó.

Uno que sí estuvo de acuerdo con las propuestas gubernamentales fue David Bravo, el presidente de la comisión encargada por Bachelet a principios de su administración para revisar este tema. El experto explica que buena parte de las ideas salidas de esa comisión están tomadas en esta propuesta.

Bravo indicó a La Tercera que “lo que hacen (estas ideas) es profundizar el carácter tripartito y solidario (…) Todos pensamos que la cotización debía incrementarse de cargo al empleador y pensábamos que una fracción de eso debería ir a un fondo solidario y otra a las cuentas individuales de cada cotizante, es una medida consensuada entre quienes estuvimos en las propuestas. Lo que hace la Presidenta, es establecer las bases para un consenso nacional en esta materia. Me gustó que hablara de lograr un acuerdo”.