La diputada del Partido Comunista Camila Vallejo realizó, en los últimos días, un viaje a Palestina junto a otros diputados -entre ellos Patricio Vallespín, Felipe de Mussy y Paulina Núñez- financiados por ONG’s palestinas. A través de su página personal quiso documentar su viaje compartiendo algunas de sus experiencias, tal como hace algunos meses lo hiciera Nicolás Copano con su visita a Israel.

Desde una perspectiva muy distinta a la del comunicador, Vallejo contó cómo fue su experiencia en tierras palestinas y cuáles fueron sus conclusiones tras su visita.

Una semana en Ramalla, Hebron, Beit Lehem, Bir Zeit, Al Taibe, Beit Jalá, etc. sirvió para darme cuenta que todos y cada uno de los días que viven los Palestinos, está cruzado por una bala en el cuerpo a un adolescente, demoliciones de viviendas comandadas por el ejército israelí en el propio territorio palestino, allanamientos masivos a las casas durante la noche, provocaciones y humillaciones, entre otras atrocidades que permiten la existencia de 600 mil colonos a la fecha”.

La diputada durante el viaje se reunió con autoridades políticas y también víctimas de la violencia de Israel. Entre ellos, visitó a la familia de Mohammad Abu Khdeir, joven de 14 años secuestrado y asesinado en 2014 por colonos judíos “quienes lo golpearon, lo obligaron a beber gasolina y luego lo quemaron vivo. Y aunque se nos apretó el pecho y la garganta al escucharlos, nos admirámos de la fuerza y coraje de la familia para seguir adelante, luchando incansablemente por verdad y justicia en un país donde la impunidad es el pan de cada día, como una forma de resistir hasta alcanzar la libertad”.

Incluso le tocó vivir, en las cercanías del hotel donde se hospedaba en Ramallah, la demolición de 11 viviendas palestinas por parte de las fuerzas de ocupación. “El miércoles ametrallaron a un ciudadano palestino en Hebrón previo a demoler su hogar; el jueves no pudo asistir a la reunión que teníamos como delegación el diputado Fayez AL Saca de Belén porque a su hijo le habían disparado a matar soldados israelíes y lo habían herido, afortunadamente sin riesgo vital. Y así todos los días durante más de 60 años”, denunció.

Este es el video con las casas demolidas:

La diputada criticó duramente la ocupación israelí calificando al “Estado de Israel” como una “Etnocracia, un Estado terrorista que busca el desplazamiento y exterminio de palestinos, hombres, mujeres, ancianos, niños y bebés de los territorios que contempla el proyecto sionista (…) Con todo esto, queda suficientemente claro que el conflicto Palestino-Israelí no constituye una guerra, sino un genocidio. Tampoco es un conflicto religioso, es político (…) el proyecto sionista, amparado y subsidiado por EE-UU con más de 3.600 millones de dólares al año, busca apropiarse de territorios y recursos naturales estratégicos para incrementar su poder económico-comercial y político”.

Si algo le sorprendió gratamente fue la actitud de buena parte de los palestinos. “Su capacidad de resiliencia ante tanta brutalidad es impresionante, cuesta creer que a pesar de tanto sufrimiento, siguen sonriendo, amando, festejando, se siguen casando y teniendo hijos. El amor y la alegría son la base de su resiliencia para sobrevivir ante tanta brutalidad. Porque a pesar de que según el Derecho Internacional, la ocupación Israelí constituye un crimen de guerra, a pesar de que se le ha pedido por parte de la ONU, UE y otros organismos internacionales terminar con la ocupación ilegal, Israel no da pie atrás y nadie hace nada, nadie sanciona”.

“Quizás por eso sorprende tanto que no tengan ejército por decisión propia, “sólo queremos la Paz” dicen. Y aquellos que han decidido resistir y defenderse de los ataques mediante el uso de la fuerza (en el caso de Hamas en Gaza) usan cohetes, frente a misiles y tanques de guerra con tecnología made in Israel”, agregó.

Para concluir su carta la exlider estudiantil se pregunta: “¿Qué diría Dios de tanta masacre en su nombre?, ¿qué diría Dios de las miles de muertes de niños y niñas inocentes perpetradas con la biblia en mano?. Yo no creo en Dios ni necesito creer para tener conciencia de lo que es correcto y lo que no, lo que sorprende es que a los creyentes no les tiemble la mano antes de asesinar y acometer crímenes de lesa humanidad en el nombre de Dios. Queda claro que este conflicto no es religioso, intereses económicos, geopolíticos están detrás de este terrorismo de Estado, no podría ser de otra manera, así ha sido siempre la historia, clases dominantes operan mediante el control de las armas y la ideología para conseguir mantener y ampliar su poder”.

Y quizá previendo las posibles repercusiones de su carta en las esferas ligadas a Israel en Chile, Vallejo quiso aclarar de antemano que “esto no se trata de antisemitismo, no tengo nada contra los judíos, en lo absoluto. Lo que condeno tajantemente es la impunidad de un proyecto sionista que transgrede todo derecho internacional, que busca día a día oprimir y exterminar a un pueblo hermano, y creo que nadie en el mundo que se diga democrático, y que respete los DDHH puede hacer menos que condenar tal brutalidad”, cerró.

Puedes leer la carta completa aquí.