Laureate International Universities, es un verdadero imperio de la educación. A lo largo de todo el mundo tienen un millón de estudiantes en sus aulas y en Chile son 177 mil alumnos los que estudian en la U. Andrés Bello, Las Américas, la de Viña del Mar, el instituto AIEP, la escuela de negocios IEDE y la Escuela Moderna de Música.

El coloso de la educación salió al mercado de la bolsa por lo que tuvo que entregar un texto de más de 500 páginas como requisito a la institución estadounidense Securities and Exchange Commision (SEC), según consigna La TerceraEn este libro detalló, sin rubores, cómo funciona su modelo y los malos efectos que podrían tener las reformas en Chile para su recaudación.

Laureate, como para ubicarnos, registra ingresos por US$536 millones durante 2015 en nuestro país. En Brasil son US$ 672 millones, en México US$ 678 millones y en EE.UU US$ 731 millones. Unas pocas chauchas.

Con fines de lucro

La entidad reconoce en el texto que en varios países donde opera, las universidades están consagradas como entes sin fines de lucro. Para subsanar esa dificultad legal, Laureate lo que hace es tratar a dichas entidades como “con fines de lucro” a efectos de contabilidad. Según ellos, porque “creemos que no cumplen con la definición de una entidad sin fines de lucro según GAAP”, los principios de contabilidad generalmente aceptados y usados por las compañías.

De esa forma se hacen los lesos en relación a la ley local de cada país y aunque los planteles sin fines de lucro no pueden declarar dividendos, venden productos y servicios a todas las universidades de la red. Lucro en su máxima expresión. Entre sus ventas figuran derechos de propiedad intelectual, apoyo en diseño curricular, servicios de administración y arrendamiento de bienes raíces. Sin asco agregan que “nuestro derecho a recibir los beneficios económicos de algunas de las instituciones que están organizadas como sin fines de lucro, puede ser limitado”.

En relación a Chile y las nuevas regulaciones al lucro, Laureate tiene susto. Y así lo consignó en su informe. “(…) no podemos predecir el grado o el resultado de las reformas educativas en Chile. Dependiendo de cómo se definan e implementen estas reformas podría haber un efecto adverso en nuestro negocio”, aseguran. De hecho, citan el fin de la acreditación a la Universidad de las Américas, lo que le significó una pérdida calculada de US$24 millones.

“Durante mucho tiempo no teníamos una manera fácil de explicar la idea de que somos una empresa con fines de lucro, pero con el profundo compromiso de beneficiar a la sociedad (…) nuestra cultura combina la ‘cabeza’ de un negocio en crecimiento, eficiente y responsable, con el ‘corazón’ de una organización sin ánimos de lucro”.

La arista Clinton

Laureate tiene grandes asociados. Su tamaño es gigantesco y su inmersión en los países en vías de desarrollo para entregar “educación” le ha permitido tener una gran influencia.

Así es que la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, se ha visto complicada por la relación de su pareja, Bill Clinton, con la firma. El expresidente fue asesor del coloso entre 2010 y 2015 ganando 16,5 millones de dólares por visitar diversas universidades del conglomerado en el mundo, según publicó The Washington Post.

Naturalmente el tema complicó a Hillarry Clinton, en especial, cuando de educación se trata. Estados Unidos actualmente también se encuentra en una revisión de su sistema educativo por los altos precios y la mala educación de algunos planteles privados.