“Fui el escenario de una guerra que no me pertenece, justo en el exacto momento en que había decidido dejar de luchar” declaró Gustavo Cordera, en el inicio de la extensa declaración pública colgada en su cuenta de Facebook, donde el ex Bersuit Vergarabat pretende pedir disculpas.

Todo esto a raíz de las palabras emitidas en una charla con estudiantes de periodismo en Buenos Aires, Argentina en donde afirmó que “Hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo porque son histéricas y sienten culpa por no poder tener sexo libremente”. El cantante  también justificó el sexo con menores de edad.

Sus afirmaciones causaron profundo rechazo, recibiendo críticas desde redes sociales, sectores feministas e incluso institucionales, luego de que el Consejo Nacional de las Mujeres (CNM) y el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) argentinos apelaran a su calidad de personaje público, decidiendo iniciar acciones legales en su contra.

En dos planas de extensión y casi mil palabras las disculpas de Cordera se pierden en justificaciones, responsabilizando a su sensibilidad artística, al contexto social o a la incapacidad de los estudiantes de periodismo de entender sus palabras “Este delicado tema merecía ser tratado en un ámbito académico y lo hice en un ejercicio con estudiantes de periodismo de espectáculos. No supe comunicarme. ¿Por qué tendrían que entenderme?” , se pregunta.

“Es una aberración de la ley que si una pendeja de 16 años con la concha caliente quiera coger con vos, vos no te las puedas coger” dijo en la conferencia. En su carta su alusión a las violaciones se fue así:  “Traicioné a mi persona que repudia toda clase de violación y ofendí al universo de la mujer”.

“Con este episodio aprendí que las palabras son más condenadas que los hechos, al ver que sin haber violado a nadie, ni abusado de nadie, tuve una condena social más dura que un violador o un abusador” apuntó Cordera, alegando después que el poco cuidado que reciben de su público los artistas: “los usamos, vivimos de ellos, disfrutamos de sus obras, pero cuando se equivocan no tenemos piedad de sus errores y equivocaciones por mas fuertes que sean. Llevo casi 30 años de música y de arte regalado al mundo”.

Gustavo Cordera también suspendió todos los conciertos que tenía agendados.

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