La crisis parece no tener salida dentro del Mercosur tras la polémica desatada por los gobiernos de Brasil, Argentina y Paraguay, quienes rechazaron reconocer la presidencia pro témpore del bloque a Venezuela, pese a que le corresponde según estatutos. La crisis en el país bolivariano -y la “precaria” situación de derechos humanos, según denuncian dichos países- es la razón difundida para la negativa, que tiene de trasfondo el giro político en la región y las intenciones de dichos países de acercarse a la liberalización de divisas a través de la Alianza del Pacífico.

Pero el principal escollo de la denunciada “triple alianza” -como la llamó el presidente venezolano Nicolás Maduro- es Uruguay, que pese a compartir las críticas al gobierno de Venezuela, se niega a ocasionar un quiebre definitivo en el bloque. Ayer, el canciller Rodolfo Nin Novoa denunció que el gobierno interino de Brasil quiso, literalmente, “comprar el voto de Uruguay” para que se suspendiera definitivamente al país caribeño, a cambio de acuerdos comerciales.

“No nos gustó mucho que el canciller (José) Serra viniera a Uruguay a decirnos —lo hizo público, por eso lo digo— que venían con la pretensión de que se suspendiera el traspaso y que, además, si se suspendía, nos iban a llevar en sus negociaciones con otros países, como queriendo comprar el voto de Uruguay”, declaró Nin Novoa, según consigno ayer el diario El País.

La estrategia del canciller Serra -involucrado en el escándalo de corrupción en Petrobras- habría consistido en ofrecer a Uruguay ser parte de un gran acuerdo comercial en el África subsahariana e Irán a cambio de entregar el voto para suspender la presidencia pro témpore de Venezuela y que se asuma una conducción “colegiada” hasta diciembre, cuando le correspondería el cargo al presidente argentino Mauricio Macri.

Pero la postura uruguaya es clara: “El presidente (Tabaré Vázquez) se lo dijo clara y rotundamente: Uruguay va a cumplir con la normativa y va a llamar al cambio de la presidencia del Mercosur”, enfatizó Nin Novoa. “Venezuela es el legítimo ocupante de la presidencia pro témpore y, por lo tanto, cuando convoque a una reunión el gobierno uruguayo asistirá. Uruguay va a estar presente. Si los otros no van, será una responsabilidad de ellos”, agregó, tirando la pelota contra sus socios de Argentina, Brasil y Paraguay.

El canciller también denunció que sus socios, especialmente Brasil y Paraguay, intentan saltear “lo jurídico, que es este libro que estoy mostrando, que contiene el cuerpo normativo, y aduciendo razones que no están aquí, quieren eludir, erosionar, hacer bullying a la presidencia de Venezuela. Esa es la pura verdad”.

Por su parte, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro denunció que es “un escándalo que el gobierno golpista de Brasil, intentó de manera ilegal, presionar al gobierno de la República de Uruguay para que se sumara a la Triple Alianza y excluir a Venezuela de Mercosur”. Además, aseguró que su país cumple con todos los acuerdos de la organización.