Luego de que durante la tarde de ayer el puente que cruza el río Toltén cediera al paso de un tren con 50 vagones de carga que contenían petróleo, cloro y soda cáustica, la Empresa de Ferrocarriles del Estado y Fepasa activaron en conjunto un plan de emergencia ambiental ante el posible derrame de sustancias peligrosas . Esto, ya que luego del accidente, que no dejó personas lesionadas, sesionó de urgencia el comité de seguridad y emergencia de La Araucanía en la ciudad de Pitrufquén.

Sin embargo, de acuerdo a los informes publicados por la propia Empresa de Ferrocarriles del Estado, la institución se encontraba al tanto de los problemas que existían en el derrumbado puente. De acuerdo a la auditoría al mantenimiento mayor de los puentes ferroviarios contemplados en el plan trienal de desarrollo de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado 2011-2013, realizado por la Contraloría General de la República, el puente del río Toltén tenía la clasificación “B” entre los puentes de EFE, que señala que “los elementos principales son mantenidos de tal forma que no se reduzca la calificación del puente”.

En el informe se detalla el incumplimiento del Subprograma de Obras Civiles, Mantenimiento Mayor de Vías y Puentes, del Plan Trienal de Desarrollo de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado 2011-2013, ya que cuando se cerró la auditoría en julio de 2015, a a 13 de los 19 puentes individualizados en el plan, no se le había realizado el mantenimiento necesario para las condiciones de seguridad, capacidad y continuidad de la circulación de los trenes. Esto, pese a que otro informe de EFE del año 2014 señalaba que el puente del río Toltén presentaba moho y corrosión tanto al interior como al exterior de la estructura.