Luego de haber ingresado el 16 de agosto el decreto de nombramiento de María Teresa Marshall Infante como nueva rectora de la Universidad de Aysén, el día de hoy se informó desde el Ministerio de Educación que la Contraloría General de la República visó el documento.

Hasta ahora, Marshall se había desempeñado como Vicerrectora de Asuntos Académicos, cargo en el que fue nombrada por la destituida Roxana Pey. La asistente social de la Universidad Católica y cercana a la ministra Delpiano fue una de las únicas personas nombradas por la exrectora que no renunció a su cargo una vez confirmada la remoción de Pey junto con la ex SEREMI Carolina Rojas, directora de Vinculación con el Medio. Desde el entorno de Pey la han vinculado con la operación que terminó con la salida de la primera rectora, al haberse reunido al menos en dos ocasiones con el Mineduc, la segunda sin conocimiento de Pey, tal como informó El Desconcierto a inicios de agosto. 

Consultada hace semanas por el rol de Teresa Marshall, Roxana Pey señaló  a este medio que “es algo sobre lo que prefiero no hablar, porque fue algo muy feo de presenciar, muy desagradable. Lo que puedo decir es que fue muy poco estético de su parte”.

Con una trayectoria vinculada al trabajo ejecutivo en el Cruch, Marshall enfrenta el desafío de poner en marcha las clases de la universidad, desarrollar una comunidad académica y vincularse con la región, toda vez que los estatutos aprobados por el Ministerio de Educación aún no se conocen en Aysén y el Consejo Social de la Universidad declaró la semana pasada que agradecían “los esfuerzos hechos por la rectora Roxana Pey”, y que “no queremos un rector ni una universidad que pretenda levantar una institución sin considerar la opinión y la participación de la región en su construcción, en su quehacer y en sus valores éticos. Con docentes de alto compromiso con nuestra región, sus estudiantes, su comunidad, su territorio, su desarrollo sustentable”.

Marshall Infante, quien es trabajadora social de la Universidad Católica, donde conoció y se hizo amiga de la ministra Delpiano, también es máster en Sociología. A partir de 1976 trabajó en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Católica de Quito (Ecuador), donde se mantuvo hasta 1978, cuando regresó a Chile y se incorporó a la Vicaría de la Solidaridad.

Posteriormente se desempeñó en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile; Sur Profesionales; y el Consejo de Internacional de Educación de Adultos, entre otros organismos. Durante 2000 y 2006, trabajó en el Ministerio de Educación, donde estuvo a cargo del diseño y la puesta en marcha del programa Liceo para Todos y la coordinación de enseñanza media. En 2006 ingresó a la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), en el Programa de Becas de Posgrado, donde se mantuvo hasta 2008, cuando llegó al CRUCh. Se desempeñó como Directora Ejecutiva del CRUCh desde enero del 2012 a diciembre del 2015, cuando llegó a la U. de Aysén.