Polémica causó hoy la filtración de un audio atribuido a Nabila Rifo, sobreviviente a un femicidio frustrado en Coyhaique. La radio Santa María de Coyhaique puso al aire el día de ayer una supuesta conversación de Nabila Rifo con una familiar de su expareja -y presunto agresor, hoy en prisión preventiva- Mauricio Ortega. En la llamada, de más de cinco minutos, quien se supone que es Nabila exculpa a Ortega.

“El otro día le dije al fiscal (Pedro Salgado) que había sido otra persona, pero el fiscal me dijo que no, que era él, que habían un montón de pruebas (…) ahora voy a declarar en el juicio que no fue él, aunque mi mamá me eche (de la casa)”, le contó la mujer a la pariente del acusado.”Nabila”, además, deslizó presiones del fiscal cuando fueron a visitarla a la Posta Central. “Cuando fue el fiscal le dije lo que había pasado, pero él piensa que lo inventé o tuve un sueño. Yo lo recuerdo tan real (…) Era más flaco, alto, un ‘cabro’ como de 25 años”, dice en relación a su supuesto agresor. La pariente de Ortega le explica que Ortega está sufriendo y que “llora todos los días”, a lo que la supuesta Nabila responde: “dile que yo igual voy a estar con él, yo lo quiero (…) te lo juro que lo voy a sacar de ahí”, le dice. El tenso llamado telefónico concluye cuando “Nabila” dice que hablará “antes del juicio” aclarando la situación.

En el audio también se escucha la voz de un hombre, quien tampoco es identificado, que “sopla” preguntas a la supuesta pariente de Ortega, como en el minuto 4:16 del audio, cuando él dice: “Sobre todo por los chicos”, a lo que la “pariente” le pide a Nabila declarar “sobre todo por los chicos que necesitan a su papá”. Según ha señalado la sicóloga experta en violencia intrafamiliar, Paula Sáez, a El Desconcierto “además del sistema legal, que es insuficiente para darle resguardo a las mujeres, la sociedad tienden a culpabilizarlas, porque no se entiende cómo operan los círculos de violencia. Es una dinámica en donde la mujer no siempre es consciente de lo que está pasando. Puede ser consciente de la agresión, pero tiende a justificarlo con argumentos como el amor, y lo termina naturalizando. También pasa lo que a mucha gente le pasó con las declaraciones de disculpa de Huerta: le creen, piensan que va a cambiar. Se dicen cosas como “Parece que le gusta que le peguen”,pero nunca es eso. La mujer está reducida a un sujeto de sumisión. Las estadísticas afirman que las mujeres demoran 7 años en denunciar las relaciones de violencia. Y muchas cuando denuncian son asesinadas. Tenemos una sociedad que tiende a aislar a las victimas de violencia, no a protegerlas”, señaló hace unas semanas a este medio a propósito de Matías Huerta.

 

En tanto, hoy se decretó una ampliación de 30 días en el plazo de investigación del caso, el que fue solicitado por el Ministerio Público de Coyhaique con el fin de realizar algunas diligencias que continúan pendientes. Además, se decretó el secreto de la investigación, por lo que desde ahora los intervinientes se encuentran imposibilitados para referirse a ciertos antecedentes del caso que fueron presentados al fiscal Campos en la denuncia interpuesta en julio por el defensor regional de Aysén, Fernando Acuña, quien representa a Mauricio Ortega, único imputado.