Por primera vez desde 1996, el Instituto Nacional perdió la subvención por excelencia debido a la caída en sus resultados. Algo parecido ocurrió en otros establecimientos emblemáticos, como el Liceo José Victorino Lastarria y el Instituto Nacional Barros Arana. Frente a eso, la ministra de Educación Adriana Delpiano afirmó que “lamentablemente estos liceos cayeron, yo creo que en algún modo también tiene que ver con paralizaciones que duraron mucho tiempo”, consigna Emol.

La secretaria de Estado explicó que “la subvención de excelencia se establece en virtud de un conjunto de indicadores, y alguno de esos indicadores debe haber bajado en estos colegios y quedaron en una posición en la cual ya no pueden acceder a este beneficio”, apunta.

Uno de los factores más relevantes es el resultado obtenido en el Simce, con una preponderancia de 65%, prueba estandarizada contra la que muchos estudiantes se han rebelado.

Eso ocurrió en el caso del Instituto Nacional, donde sus estudiantes descartan tajantemente que la perdida sea consecuencia de las movilizaciones. Según señaló al portal electrónico de El Mercurio Pablo Carrasco, integrante del Centro de Alumnos, el año pasado los estudiantes de segundo medio decidieron dejar la prueba en blanco, plegándose a un boicot convocado por la organización Alto al Simce.

El bono iba dirigido al cuerpo docente del establecimiento, algo que los jóvenes no tenían claro, ya que los criterios han cambiado en los últimos años. “Lamentamos que tengamos que perder estas medidas económicas, porque nos sirven al colegio, y pedimos disculpas a nuestros profesores, porque están perdiendo estos bonos”, sentenció Carrasco.

Sin embargo, Carrasco cuestionó duramente la distribución de los criterios utilizados para entregar la subvención de excelencia, que también contempla iniciativa, mejores condiciones de trabajo, igualdad e integración: “Esos cuatro puntos, que son tan importantes, tienen bajas ponderaciones. Entonces estamos demostrando que aquí la calidad se está midiendo solamente con pruebas de un día a la semana, siendo que el trabajo pedagógico son 10 meses de clases“, dijo.

El dirigente también cuestionó la existencia de la bonificación, señalando que “en ningún caso ayuda a mejorar la calidad de la educación y generan agobio académico, porque se generan bonificaciones económicas según el desempeño de cada colegio, no disminuye la brecha de calidad y no fomenta un sistema igualitario”, aseguró.