El pasado 26 de agosto se realizó en Mejillones el “taller ampliado de análisis y propuestas del sector artesanal” para los sectores pelágicos, demersales, bentónicos y algueros de la macrozona norte, que abarca las caletas comprendidas entre las regiones de Arica y Parinacota y la región de Coquimbo, con el objetivo de consultar a las bases a cerca del trabajo realizado por la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (Conapach) para reformar la cuestionada ley de pesca (o también llamada Ley Longueira).

Las peticiones más demandadas fueron establecer cinco millas exclusivas para la pesca artesanal en todo Chile respetando las puntas más sobresalientes, y reclasificar la pesca artesanal por artes de pesca y cambios al registro pesquero artesanal.

Para los pescadores artesanales, los ejes de reforma a la ley de pesca que ha esbozado el gobierno no son suficientes para resolver el descrédito que tiene la ley respecto de los temas que más afectan a la pesca artesanal, por lo que consideran una oportunidad obtener transformaciones radicales que logren cambiar el escenario en el que se encuentran.

En este sentido, hicieron un llamado a golpear la mesa en el respeto de sus derechos y a no aceptar que la mirada del gobierno se vuelva a instalar en el sector industrial, pidieron que no se enfoque solamente en bajar las licencia otorgadas por 20 años, ni a conseguir más tributaciones del empresariado, sino a resolver los problemas que causan más conflictos entre los pescadores artesanales, como son la redistribución de las cuotas y un no rotundo a las licitaciones.

En declaraciones emitidas por el portal de Confederación, Zoila Bustamante, presidenta de Conapach, señaló que “queremos que la mirada se vuelque a la pesca artesanal y transmitir las diferentes realidades de los pescadores artesanales de Chile, consultando a las bases respecto de lo que les duele”.

En este sentido, las críticas de parte de la macrozona norte no se concentraron solamente en los aspectos más controvertidos de la ley sino que se hicieron duras acusaciones a la administración pesquera, especialmente a servicios como el Sernapesca, respecto a la falta de personal para una fiscalización eficiente, volver a un sistema más efectivo y verás para realizar  las estadísticas del sector y terminar con el despojo “arbitrario” de sus registros pesqueros, en pesquerías que han sido tradicionales para ellos y sus artes de pesca, entre otro temas.

“Este es solo el comienzo de una pelea que tenemos que dar como pesca artesanal, de la cual esperamos tenemos resultados en el corto plazo. Vimos gran asistencia de dirigentes de todas las regiones, quienes hicieron sentir su descontento con la actual ley de pesca, cuestión que las autoridades debieran tener en cuenta. Por ahora, nos sirve para tomar fuerzas y alzar la voz en la discusión que se nos viene”, declaró Luis Pavez, presidente del sindicato de Pescadores artesanales independientes de Arica.

Sector Bentónico y Alguero

Para los sectores bentónico y alguero, en tanto, desde Conapach señalan que la realidad y las problemáticas resultaron ser transversales en la zona norte, aunque distintas respecto de otras macrozonas, sobre todo en lo que tiene que ver con el ordenamiento territorial y de los usos que se le están dando al borde costero.

Para el sector alguero de la macrozona norte, es necesario establecer mecanismos más certeros para realizar estadísticas en el registro pesquero, pues hoy la tecnología permite engañar al sistema haciendo historia falsa de los recursos.

Por otro lado, solicitaron más fiscalización para la extracción ilegal y más información y apoyo a quienes trabajan en el sector, para lo cual manifestaron la necesidad de crear comités de manejo para todas las especies y más certeza de parte de los servicios públicos respecto de las cantidades que se pueden extraer, así lo indicó Luisa Huidobro Guevara, presidenta  del Sindicato Simbomar y secretaria de la A.G. de algueras de Tocopilla.

En tanto, para el sector bentónico, se vislumbra como necesario crear políticas que garanticen acceso a las áreas de manejo, su resguardo y fiscalización, el fortalecimiento de las instituciones públicas de cara al sector y la necesidad urgente de un Ministerio.