Gabriel Boric no se olvida del chistoso enfrentamiento que tuvo con Pilar Molina durante En Buen Chileno, el programa político del canal de Andrónico Luksic.

En la memorable ocasión, la panelista de derecha le preguntó por el supuesto financiamiento chavista de Podemos -el partido político de izquierda español- y si es que le agradaba el resultado de las democracias de Ecuador, Bolivia y Venezuela.

Riéndose literalmente en su cara, el diputado le respondió con acidez. “Y por Irán… y los extraterrestres también ayudaron ahí. Parece que Munra de los Thundercats también financió a Podemos” respondió.

Sus comentarios dieron para reír todo el día siguiente, pero no quedó ahí. A través de redes sociales Boric volvió a referirse al encuentro con Molina. “Anoche soñé con Nikita Jrushchov (histórico líder de la URSS). Creo que fue culpa de Pilar Molina”, tuiteó provocando cientos de “me gusta” y reuiteos.

Después de la broma, en todo caso, Boric tuvo una reflexión más seria en cuanto a su participación en el programa. En su blog personal el diputado compartió un breve texto donde esbozó una auto crítica.

“Uno podría decir muchas cosas sobre el carácter del panel, sobre las caricaturas y el tono de la discusión, pero creo que para nosotros eso no es lo relevante”, escribió.

“Para el Chile que queremos construir nos vamos a tener que enfrentar muchas veces a debates como estos, y de seguro mucho más duros, y tenemos que estar preparados para ello. En lo personal, no quedé conforme con mi participación. Estuve débil en explicar nuestra visión de la política, omití la perspectiva feminista en el debate y no logré ser claro a la hora de dar cuenta de nuestras propuestas”, reconoció Boric.

“Pero como me dijo una compañera ayer, esto también es expresión de un déficit colectivo. En los últimos años hemos ido logrando, con mucho esfuerzo y trabajo de tant@s (de diferentes organizaciones políticas y movimientos sociales), crear una brecha en el consenso de la elite, y cuestionar con masividad y radicalidad las bases que sustentan el modelo político y económico chileno. El desafío que tenemos ahora es hablar en positivo del país (y porque no decirlo, el mundo) que queremos construir. No partimos de cero sin duda, pero queda mucho trecho por avanzar”, explicó.