Revolución Democrática condenó enérgicamente la destitución de la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, expresó su solidaridad con el pueblo de ese país e instó al gobierno chileno a adoptar una actitud proactiva para resguardar los valores democráticos.

Estamos ante una situación en que se ha forzado en forma maliciosa la salida de la más alta autoridad de Brasil, poniendo en riesgo no solo la institucionalidad democrática de ese país, sino las instancias de representación pública, señal que nos preocupa y ante la cual el gobierno chileno no puede permanecer al margen”, afirmó el presidente de Revolución Democrática, Sebastián Depolo.

En una declaración pública, Revolución Democrática señaló que “los escándalos de corrupción, malversación de recursos fiscales y falta a la probidad pública constatados en Brasil, deben ser investigados y sancionados según el sistema de justicia y administrativo de la República Federativa de Brasil. No obstante este contexto, el reciente proceso en el Senado no tuvo argumentos basados en la corrupción, sino en una acusación que, disfrazada de irresponsabilidad fiscal, destituyó a la Presidenta Dilma Rousseff, legítimamente electa por los ciudadanos de ese país”.

Más adelante agregó que “la imputación que justifica las acciones contra la Presidenta Dilma Rousseff ha sido utilizada como camuflaje de la verdadera preocupación de la élite de Brasil: su vinculación a las prácticas ilícitas que trasciende a todo el espectro político de ese país”.

Del mismo modo, señalan que “al mismo tiempo que desaprobamos los hechos de corrupción condenamos el intento de llegar al poder, de parte de la derecha, por medio de instrumentos que fueron creados para establecer procesos de responsabilidad política y no como subterfugios para atacar a rivales políticos”.

El partido planteó la necesidad de resguardar los valores democráticos y estimó que el gobierno chileno debe actuar proactivamente en esa dirección. “Esperamos que el Gobierno de Chile condene esta situación y no se ampare en el resguardo de los asuntos internos. La utilización de este argumento le hace un daño profundo a la democracia en el continente. Estimamos imprescindible que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile sea proactivo en llamar a consulta al Embajador de Brasil en nuestro país, acción que comenzará a propagarse en toda la región”, concluye la declaración de Revolución Democrática.